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jueves, 16 de junio de 2016

El monstruo que viene a verme utiliza la magia del dragón

Hacer esta reseña me ha costado más de la cuenta, pues no sabía como hacerla sin spoilers a cascoporro. De hecho sólo con la sinopsis que yo pondría ya estaría contando la novela, así que esta vez me limitaré a poner el texto de contraportada.

Siete minutos después de medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de su pesadilla, esa que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el tratamiento, ese sueño tenebroso de la oscuridad y el viento y los gritos...
Este monstruo es algo diferente, antiguo... y quiere lo más peligroso de todo: quiere la verdad.

Desde luego mucho más romántico y misterioso que el resumen que yo habría hecho: con apenas dos líneas habría destripado la novela a cualquier posible pretendiente. Por eso, aviso, no soy dueño de mi a partir de ahora, los spoilers me resultan incontrolables en esta novela.

Pero tranquilos... que aún queda para llegar a ella. Seguro que ya estabais dando saltos de alegría: "Hurra, este tío se ha olvidado del vino, ¡celebremoslo!" Pues no, no me he olvidado, pero quería avisar de la complicación de esta reseña antes de nada.

El vino elegido le viene al pelo pues me ha gustado casi tanto como la novela. Se trata de un vino de la D. O. Costers del Segre, en concreto Drac Magic (6€) del año 2012 y cuyo productor es el bodeguero Tomás Cuisiné.
Un vino con un grado alcohólico de 14 y elaborado a partir de un coupage de uvas tempranillo, garnacha y samsó. Una maravilla de vino.
Visualmente es muy bonito, con un color cereza granate brillante y un ribete purpúreo casi azulado que deja pasar algo de luz a su través, dando unos reflejos violetas muy bonitos y con una lágrima densa que cae lentamente.
Al probarlo (ya sabéis que no voy a describir mis percepciones olfativas) la boca se llena de fruta madura con tendencias a frutas del bosque. Es un vino muy bien equilibrado con taninos maduros y golosos que llenan la boca y la secan invitando a beber más. Un vino untuoso, con cuerpo y de postgusto largo y dulce con un final ligeramente balsámico. Resulta muy interesante y exótico.
Es un vino para experimentar y jugar. Ideal para acompañar asados por su untuosidad, pero también para arroces, pollos a la parrilla e incluso algo agridulce o ligeramente picante tipo thai. Es un vino con el que me atrevería a comer algo exótico y afrodisiaco. Recomendado 100%.

Ante una recomendación tan entusiasta, el libro tiene que ser igual de bueno, está claro. Puedo reseñar un libro bueno y un vino no tanto, pero al revés no tendría sentido; al fin y al cabo, este es un blog literario.

Un monstruo viene a verme es un libro que entra directamente por los ojos. La edición es preciosa y las ilustraciones interiores a tinta, en parte me recuerdan a la antigua técnica de soplar la gota de tinta china y ver los trazos irregulares que iba dejando sobre el papel, son una autentica maravilla.
Si a eso le sumamos una edición en formato reducido y con una tipografía bonita, cómoda y de tamaño perfecto, empiezas a leer y la historia entra por si sola, como el vino.
Antes de que te des cuenta vas por la página 100 y por la tercera copa.

Patrick Ness escribe un cuento cogido de una idea original de la escritora Siobhan Dowd, fallecida de cáncer de mama en el 2007, y consigue una historia preciosa. Previsible desde la primera página, pero preciosa.

                                                                            El estilo de Ness es mesurado, tranquilo, pero contundente y muy realista de acuerdo con la historia de fantasía que pretende contar. Parece más un hecho real que una novela. Así de bien escrita está.
De tal modo que la llegada del monstruo, siempre a las 00:07, y las tres historias que ha de contar a Conor antes de que este le cuente a su vez su propia historia no hacen sino incrementar la belleza y la madurez de la narración. Madurez que, evidentemente proviene de la inmadurez y negación de la realidad, y hasta aquí puedo leer, y quizás haya sido demasiado.
Poco a poco, o muy rápido en realidad, la historia avanza, y los personajes que aparecen (los pocos) están realmente bien construidos, y sus credibilidad es pasmosa, tanto los humanos como el monstruo, y Ness consigue que epaticemos con ellos. Con unos más que con otros, claro, pero lo consigue.
Nos encontramos ante un relato de evolución personal. El viaje de Conor a través de sus miedos ha de completarse para llegar a crecer y afrontar la realidad: la verdad que le pide el monstruo. Monstruo que será el vehículo de conocimiento y desarrollo personal para este adolescente que se deja humillar para huir de la realidad.

Como he dicho, el desenlace es evidente desde el principio y, aun así, no he podido dejar de leer. Ness crea una historia irresistible. Tal vez haya quien crea que peca de ñoña, yo no, a mi me parece perfecta. No puedo ponerle ni un solo pero.
De hecho, he de confesar que, aun teniendo claro como acabaría la novela, ha sido tal el grado de compenetración con los protagonistas, que he llorado como un niño chico.
De hecho, pretendía que lo leyese mi hijo y, finalmente, he decidido dejarlo para más adelante; ya tendrá tiempo de sufrir.

No puedo decir más, pese a que rellenaría hojas y hojas, pero seguro que la cagaría más aún de lo que ya lo he hecho.
Os animo a leerlo sin tardanza. Más ahora, que empiezan a anunciar la película.

Una novela previsible pero emocionante, intensa, fantástica y, sobre todo, conmovedora.
Drac Magic, recomendado 95%.
Un monstruo viene a verme, recomendado 120%.

domingo, 21 de febrero de 2016

Oscuro bosque oscuro con Cariñena

Estoy muy contento. Hoy os traigo dos Grandes por el precio de uno.
Por un lado la novela Oscuro bosque oscuro, del mexicano Jorge Volpi que, si he de ser sincero, os diré que tan solo lo cogí porque me moló su portada y porque hacía mucho tiempo que no leía nada de Salto de página (pero sobre todo, porque era muy cortito); por el otro, un vino de la D. O. Cariñena, Cutio, un vinazo ideal para disfrutar sólo o con amigos, y para divertirse con una cena de sabores atrevidos.
Teniendo en cuenta que
ya me habían hablado bien del vino, voy a comenzar hablando de la novela, de la que no sabía nada a priori. De este modo, si a alguien no le gusta el vino (Dios no lo quiera), puede saltarse la parte del final de esta entrada.

La novela de Volpi es rara, para que negarlo. Nos narra los hechos acaecidos en una pequeña aldea de Polonia, en la que un grupo de 500 obligados voluntarios, a los que se les da el nombre de Batallón 303 de la Policía de Reserva, acabó con la vida de 1800 niños judíos en el corto tiempo de 6 horas.

La historia comienza con una fábula al más puro estilo Grimm. Una fábula de todos conocida pero con un final oscuro y tétrico que nos prepara para lo que habrá de venir, al tiempo que nos deja completamente descolocados. Mi primera impresión fue levantar la cabeza del libro y decir: "¿Pero qué es esto?". No obstante el estilo narrativo de lo leído me pareció tan lírico y fluido que continué leyendo.
Y es que este estilo narrativo del que hablo es uno de los puntos, a mi modo de ver, fuertes de la novela. Volpi utiliza una prosa que no sé muy bien como definir. Es una prosa rasgada, o cortada, formando una especie de poemas átonos. No sé, una especie de prosa poetizada, de poesía a caballo entre el cuento y la música pues, en cierto modo, su lectura resulta muy musical y en algún momento te sorprendes (al menos yo) siguiendo el ritmo de la historia como si de una letra musical se tratara y poniendo ritmo en tu cabeza (de nuevo, yo).
Poco a poco se va entrando en la historia, de la mano de un panadero, un carpintero, un fabricante de juguetes, el capitán o tú mismo lector, pues Volpi juega a convertir al lector en un personaje más de la trama, a meterlo de lleno en la brigada policial y a mirarse dentro de uno mismo para ver lo que se siente, si bien s cierto, que aunque a veces lo consigue y el experimento es altamente satisfactorio, en otras ocasiones resulta importado, y no se alcanza el objetivo perseguido.

Volpi va entretejiendo la historia con diversos cuentos populares infantiles, como Hansel y Gretel, Caperucita o Garbancito, a los que ha entregado un final oscuro acorde al cuento para adultos que nos narra y que sirven como alegorías del mismo, ofreciendo situaciones metafóricas a las que cuesta entrar pero que ofrecen un conjunto realmente evocador y, en ocasiones, de desarme emocional.
Se trata sobre todo de una historia sobre la psique humana. Una obra en la que Volpi pretende bucear en los entresijos de la mente de alguien capaz de cometer tamaña atrocidad ofreciéndonos la oportunidad de convertirnos en uno de ellos, ya que si bien los personajes comienzan su andadura de forma sencilla y humilde, poco a poco va apareciendo la cara de la deshumanización hasta el punto de convertirse en asesinos de niños. No obstante, eso no quiere decir que todos disfruten de la tarea y nos recuerda sabiamente que en toda guerra, los vencedores y los vencidos se hallan entremezclados y que entre los vencedores pueden encontrarse vencidos cuyas acciones los arrojan a un abismo sin fin.
Esto me hace hablar de esos vencedores, pues en esta novela todos los protagonistas pertenecen a ese grupo, aunque casi todos terminarán siendo del otro. Es una novela de personajes reales, de gente que vive, ama y sueña, de gente que acata ordenes, gente que siente placer, sufre, obedece, siente remordimientos o alegría, y vuelve a soñar.
Resulta fácil epatar con los personajes; encariñarse, odiar o permanecer indiferentes, pues las frases de Volpi que salen de la boca de cada uno de ellos o del ser omnipresente que narra los hechos, se convierten en aforismos lapidarios que, además de la belleza estética, definen a cada uno de ellos y que nos invita a reflexionar sobre la crueldad, no sólo de este acontecimiento en cuestión, sino de los que han derivado de toda guerra, o régimen totalitario en los que personas corrientes han tenido que seguir órdenes para cumplir con un cometido que otros consideraban un deber superior. Aquellos actos que nos alejan de la inocencia, la bondad animal y nos acercan al verdadero monstruo que es el ser humano, en mi opinión.

Y siempre, siempre con el ominoso personaje de fondo en los cuentos, tanto en el adulto general como en los infantiles, el Oscuro bosque oscuro del título que puebla todas las páginas de la novela y crea un ambiente de oscuridad incontrolada. Ese oscuro bosque oscuro en el el mal se esconde y que ha ramificado como la red neuronal que alberga nuestro cerebro.

Se trata de una novela con altibajos, claro que sí, no es redonda. En ocasiones se pierde la fuerza narrativa y en otras emociona realmente pero, sin duda, es una novela altamente recomendable.

Y partiendo de la base de que leer reseñas es aburrido (sí lo reconozco) y de este anticlimax literario cortado de golpe os animo a leer la novela, pues es rápida de leer, que no fácil, bellamente escrita y, si se quiere, muy dada a la introspección.
Pero, como dije al principio de la entrada, hoy no entendería esta novela sin el maravilloso vino que acompañó su lectura. En esta ocasión si que puedo decir que el maridaje entre ambos es perfecto.
Cuando piensas en un vino de cariñena te imaginas un vino recio, de fuerte sabor y que permanece en la boca durante mucho tiempo y que amarga al final. Cutio no es nada de esto. Vale que mis gustos pasan por los sabores más fuertes a tenor de mi anosmia y, por eso, me suelo inclinar por garnachas, mencías, monastrelles y demás calaña de esta pero es que, en este caso, Cutio creo que es una delicia para cualquiera. De hecho, ha sido la primera vez desde que recuerdo mi defecto olfativo que, tras olerlo, me he quedado alucinado y les he dicho a mi mujer e hijo "No sé si huele bien o mal, NPI, pero me encanta este olor. Lo estaría oliendo toda la vida". A lo que ellos, cogiendo rápidamente la copa, me han confirmado que huele increíblemente bien, ¡Yujuuuu!
Como ya he dicho es un vino de Cariñena, barato dentro de lo que cabe (6€) siendo la añada de 2014 la que yo he probado. Con una graduación alcohólica normalita tirando a alta 14% y un intenso y brillante color picota con un ribete violáceo-rosado y una lágrima media-alta.
El sabor es fantástico, a frutas rojas maduras, frambuesa, cereza, grosella, con un toque avainillado y un equilibrio perfecto entre la acidez y la tanicidad, que deja un toque final en boca de taninos dulces que invita a seguir bebiendo más. En definitiva, es un vino equilibrado, amable, redondo para mi gusto y muy refrescante pero, sobre todo, riquísimo y divertido: ideal para iniciarse en el mundo de la garnacha. Por favor, no dejéis de probarlo, está riquísimo y, por supuesto, no os olvidéis del libro, merece la pena.

martes, 9 de septiembre de 2014

Las luminosas

Después del potente boca a boca que ha suscitado Las luminosas, de Lauren Beukes, tenía claro que era un libro que tarde o temprano acabaría leyendo.
El libro de Beukes es el tercer libro que leo de la extinta colección fantástica de RBA, y cada vez tengo más claro que abogaban por una literatura de calidad pero de extraña factura. Las tres novelas que he leído arrostran premios consigo pero ninguno de ellos lo recomendaría fervientemente, ni siquiera a lectores habituales  de novelas de género.

Harper Curtis es un hombre violento que de casualidad se encuentra con una casa asombrosa. Una casa con una puerta que permite viajes en el tiempo.
Gracias a ella, Harper volcará su violencia enfermiza en asesinar a muchachas escogidas por poseer una luminosidad especial.
Se convierte así en el asesino perfecto, que mata a través de décadas sin que se le siga la pista.
Hasta que 60 años más tarde en la secuencia temporal real, comete un error que lo pondrá contra la espada y la pared.

Últimamente me siento bastante torpe en lo que a leer se refiere. Lo digo porque son muchos los libros que se me resisten. Con Las luminosas me ha vuelto a suceder lo mismo (tal vez sea que me esté haciendo mayor y me cueste más concentrarme en registros que requieren cierta complejidad intelectual). Un libro que al final me ha gustado pero que se me ha resistido. Me ha costado leerlo.

La novela está repartida en capítulos encabezados por el protagonista de ese capítulo (asesino, víctima o investigadores) y por una fecha: aquella en la que suceden los hechos.
Este estilo de narración hace que la lectura se vuelva más adictiva, pues los capítulos son bastante cortos y el salto entre personajes te hace cambiar de punto de vista continuamente.
No me había acercado anteriormente a la novela y, por tanto, comencé su lectura como cualquier otra novela, y tardé bastante en darme cuenta de que requería de la toma de notas, pues son tantos los saltos temporales que es fácil perderse ya que Harper vuelve en repetidas ocasiones al mismo tiempo a lo largo del libro. La toma de notas, pues Harper deja pistas con cada visita y asesinato, y esas pistas son de nuevo mostradas en el futuro, imagino que debe ayudar mucho a la hora de seguir el hilo y no perderse con las secuencias temporales (como podéis suponer, yo no tomé notas, y me arrepiento).

La trama ha discurrido mucho más lenta de lo que esperaba y, si bien es cierto que, resulta muy interesante y da que pensar acerca del uso de un viaje temporal, la acción transcurre lentamente y creo que se bordea peligrosamente el límite de la paradoja temporal en la conclusión de la novela.
Es cierto que las últimas 100 páginas resultan muy satisfactorias pues la novela funciona más ágilmente y ya se ha cogido el tranquillo al estilo y la trama.
Una trama soportada principalmente por dos figuras, Harper y Kirby, personajes con carácter y presencia. Ambos muy bien definidos y con mucha fuerza.
Estos dos personajes ofrecen la carga de tensión y acción necesaria para llamar la atención del lector, ya que nos encontramos ante un juego bilateral en el que el criminal intenta rematar a la víctima cuyo asesinato resultó fallido y, a su vez, la víctima se embarca en una investigación a través del tiempo para cazar a su presunto asesino.
La verdad es que uno de los motivos principales por los que he acabado la novela era que estaba muy intrigado por Las luminosas del título. Necesitaba saber a que se refería Harper con la luminosidad de las elegidas pero creo que, al final, me he quedado con las ganas. Nada de esto se explica, y creo que realmente no es más que la excusa para matar de la perturbada y calenturienta mente de un hombre que siente un profundo placer sexual al recordar sus asesinatos.

En definitiva, no siento necesidad de añadir mucho más. Se trata de una novela interesante, de lectura no demasiado fácil y que invita al lector al juego de pistas a través del tiempo y que, una vez acabado, ha dejado un buen poso en mi memoria (de hecho, mejora con el paso del tiempo) pero, como dije al principio, no es una novela que recomendaría a cualquiera.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Hic sunt dracones: Cuentos imposibles

Si he de entrar en la pomada (que con el tiempo que hace que este debate está en el aire, ya era hora de que me pronunciase), debo decir que no suelo comprar libros en formato digital ( en papel ya compro los míos y los de medio Madrid). Pero en e-book, lo siento, me parece que las editoriales españolas (la amplia mayoría) tienen la cabeza metida en el culo, y una política que raya la usura, y no me da la gana darles ni un puto euro, por muy ilegal que sean las descargas y que atenten contra los derechos de los autores. En inglés si he comprado varios, pero los precios suelen acompañar, y suele haber ofertas más que interesantes por tiempo limitado.
Pero de un tiempo a esta parte van surgiendo proyectos a este respecto que tiran por tierra la labor, trabajo y palabrería de las grandes editoriales para mantener los precios: por un lado, el gran trabajo de la editorial Sportula, que esta ampliando su catálogo con una muy buena selección, y a un precio magnífico, de novelas en formato electrónico que por su temática o extensión no tendrían cabida en otro formato; por otro, el blog Cuentos para Algernon, de Marcheto y del que cuya primera recopilación anual reseñaré más adelante y cuya política editorial, por decirlo de alguna manera, se trata de seleccionar relatos de género fantástico, de autores casi siempre inéditos o poco conocidos en España, y a precio 0, si 0, gratuito; Y en tercer lugar, pero no por ello menos importante, la editorial formada por dos jóvenes (una doctora en teoría de la literatura y una licenciada en filología inglesa) que traducen bueno, bonito y sobre todo muy barato. Hablo de Fata Libelli, y no creo que haya nadie a estas alturas que no conozca esta editorial on line, de relato y con precios justos y asequibles.
De hecho, mi visión al respecto va cambiando tan rápido que no sólo compré Hic Sunt Dracones, sino que la iniciativa me parecía tan buena y me apetecía tanto apoyarla que, sin haber leído aún el libro de Tim Pratt, ya me había suscrito para la producción completa de este 2014.

Hic sunt dracones que el libro que elegí para empezar con la editorial por varios motivos: 
1º Había leído algún cuento de Tim Pratt en el blog Cuentos para Algernon, y me habían parecido excelentes.
2º Las críticas que había leído en Goodreads eran muy buenas.
3º Me fié de la opinión de los chicos del podcast los Verdhugos, que tachaban el libro de excelente, junto con el de Peter Watts.

En total son siete cuentos, de los que os haré un brevísimo resumen:

* Sueños imposibles: Pete es un apasionado del cine. Un día encuentra un videoclub muy especial. Un videoclub en el que nunca se había fijado y que tiene películas en teoría imposibles.
* Hart y Boot: Hart y Boot son una pareja al más puro estilo de Bonnie y Clyde. Hart es una tia dura, dura de verdad. Boot es el hombre que, de repente, aparece en su vida, y tiene una habilidad muy especial.
* Vida petrificada: Zealand es un aventurero que se propone realizar la mayor hazaña: acabar con Archibald Grace, un asesino que ha vivido incontables siglos.
* Vida con la arpía: Una muchacha convive con una compañera de piso muy especial. Nunca la ha visto, pero dice llamarse Arpía. 
Desde que viven juntas, la joven triunfa en la vida, tanto en lo personal como en lo laboral. Todo empieza a cambiar cuando conoce a una muchacha en un bar y empieza a salir con ella.
* El sótano del mundo: Morgan solicita ayuda a Rob en virtud de una vieja promesa. En el sótano de su casa hay una puerta a otro mundo, a un mundo vertedero lleno de escombros y basuras. Allí habita el Dragón. Aquel que se ha llevado a su hijo.
* La copa y la mesa: La mesa, una organización legendaria, está gobernada por monstruos cuya misión es encontrar y custodiar la copa. Una copa muy anterior al Santo Grial y que dicen contiene la sangre de Dios.
* El pez limpiafondos: Un joven pretende matar al pez que vive en la charca tras su casa. Se trata de algún tipo de pez del conocimiento, pues por cada objeto que le echas te devuelve otro relacionado con aquél.

Como podéis ver, se trata de una muestra de fantasía bastante ecléctica pero que, en mi opinión, empieza muy fuerte con los dos primeros cuentos pero que se va poco a poco diluyendo y cada vez resultan menos interesantes.
Los cuentos están bien escritos y son agradables pero, tal vez, me hayan podido las elevadas expectativas que llevaba encima.
El primer cuento me gustó, pero no me sorprendió. El segundo me gustó casi más que el primero, pues sí que me pareció original; a partir de ahí, cada cuento me ha ido gustando menos.
Como he dicho llevaba expectativas bastante altas para esta recopilación pues, como he dicho antes, además de las buenas críticas, había leído un par de cuentos publicado por Marcheto, y ambos me habían gustado mucho, más que cualquiera de los de esta selección que, por otro lado, no puedo dejar de recomendar pues pese a mi opinión, reconozco que el trabajo realizado por Fata Libelli ha sido muy bueno. Pero vuelvo a repetir, se ha de leer con afán de divertirse, no con el de maravillarse, pues tampoco es la panacea del relato fantástico. Si tuviera que valorarlo no podría darle más que un notable bajo.

martes, 29 de julio de 2014

Entre extraños

Segundo libro que leo de la extinta colección fantástica de RBA. El primero, Osama, no me gustó. El segundo, me ha dejado un regusto agridulce. 
Me gusta Jo Walton. Me gustó con Garras y Colmillos y me encantó con El círculo de Farthing. Con Entre extraños se adentra un paso más en los límites entre los géneros, consiguiendo una novela muy difícil de encasillar, y que alcanza cotas de alta literatura. 
Pero pese a estas palabras de alabanza no puedo decir que todo sea oro. Me he quedado entre el sol y la sombra, pues me ha gustado mucho, pero reconozco que se me ha hecho muy cansina también.
¿Incongruente? Tal vez, pero de todo hay en la viña del Señor.

Morwenna, Mor, es una adolescente que ha tenido que huir de su madre.
Tras el enfrentamiento de Mor y su hermana gemela (también llamada Mor), con su madre, una malvada bruja, como la define Mor, nuestra protagonista saldrá malparada, con un bastón que deberá llevar de por vida, mientras que la peor parte se la llevará su hermana, que acabará muerta.
Morwenna huirá de su Gales natal para refugiarse en Inglaterra, en casa de su padre, Daniel. Un padre a quien hace mucho que no ve y apenas recuerda. Allí convivirá también con sus tías (brujas también, según ella), y será internada en el colegio apea señorita de Arlinghurst, donde deberá estudiar para sacar provecho de su vida.
Es en este ambiente donde nos encontramos con una niña que se siente diferente a todos y se encuentra completamente rodeada de extraños.


Nos encontramos ante una novela ampliamente galardonada, de la que se ha escrito mucho ya y que, evidentemente, ha generado mucha controversia, pues son tantos los admiradores como los detractores. No se si merecerá tanto premio pero no puedo ignorar que se trata de una novela de gran calidad.
Walton escribe meticulosa y elegantemente, de forma concisa y serena, cayendo (para mi gusto) en algún momento, en una excesiva frialdad.
Estructurada a modo de diario, cada una de las entradas nos muestra la vida vista desde el cristal por el que mira su narradora, Morwenna. Una narradora que resulta difícil creer en la fidelidad d ellos hechos que narra. Una muchacha retraída, objeto de burlas por parte de sus compañeras, en virtud de su acento y de sus diferentes gustos, pero avanzada para su edad, pues parece haber vivido experiencias muy especiales.
Morwenna se siente entre extraños, ya sean estos sus tíos, sus compañeras de escuela, o los libros que va leyendo, pues Morwenna es, ante todo, una lectora voraz, de esas que todos aquellos que disfrutamos con la lectura quisiéramos ser. Una friki la llamaríamos hoy día a tenor de la pasión que siente por la ciencia ficción.
Una ciencia ficción que iremos recorriendo con ella a través de sus entradas, pues gracias a los prestamos bibliotecarios y a las librerías, Morwenna dispondrá de continuos libros para leer que nos irá indicando, al tiempo que sin pelos en la lengua aportará sus opciones aceda de autores como Tolkien, Samuel R. Delany, Hainlein, Le Guin, y un largo etcétera. Opiniones y gustos que imagino corresponden con los de la autora de la novela.
Es por ello que no yerran quien consideran esta novela como un catálogo de la literatura de ciencia ficción de los 60s y 70s, pues al acabar su lectura habrán pasado por sus páginas más de 150 novelas de género.
Y es en este punto donde te paras a pensar "¿tiene razón sobre Heinlein? ¿Y sobre Dick? Bueno, yo no lo habría visto así pero, en realidad ¿Qué es lo que yo he leído? Esto es la historia de la Ci-Fi y no he leído casi nada."
Me he sentido en este aspecto muy identificado con la protagonista, pero no cuando yo tenía su edad, sino ahora, cuarentón de pro. Es ahora cuando ansío soledad y tranquilidad. Cuando busco la palabra escrita y me acongojo ante la enormidad de páginas que pueblan un mundo que sólo quiero conocer a través de ellas. Un mundo, otros mundos, muchos otros mundos.

Pero Mor tiene otra faceta más, la mágica, pues dice poder ver y comunicarse con las hadas. Dice poder hacer magia a través de hechizos tan sencillos como caprichosos, pero que en casi todos los casos son perfectamente explicables sin recurrir a la magia.
Hadas y magia que tan sólo ve ella y que Walton se encarga de describir a través de neblinas de ahumadas que ofuscan nuestra mente y resultan confusos hasta el punto de no tener claro si todo es tan real como Mor lo cuenta o si no es más que la fantasía de una mente adolescente enajenada y ansiosa por vivir una vida plena y con sentido más allá del ordinario.
He aquí donde se encuentra uno de los puntos fuertes de la novela, pues Walton nos mantiene siempre en la duda. Nunca se tiene claro si la propia historia de Mor es real o fruto de la situación que vive, pues no olvidemos que lo que realmente se esconde detrás de esta novela es el crecimiento de Mor, el ascenso a la madurez tanto física como mental de una muchacha impedida físicamente en un ambiente poco familiar, rodeado de extraños y encerrada en su propio mundo en virtud de sus diferentes gustos.
Un crecimiento en el que veremos sus claros ideales que la convierten en madura para su edad, asistiremos al despertar de su apetito sexual, a los celos de adolescencia, y a la alegría d encontrar alguien con quien compartir aficiones, alguien que te hace no sentirte tan solo en el mundo.

Se me acaban las palabras, y probablemente me quede algo en el tintero, pues he tardado muchos días en escribir la reseña y algunas ideas que me han recorrido la bóveda craneal las he perdido por no apuntarlas pero, sobre todo, algo que no he mencionado hasta ahora es lo que real, realmente constituye el alma de esa novela, que no es otra cosa más que un sincero agradecimiento al mundo del libro: bibliotecas, librerías, sistemas de préstamos, autores, pero por encima de todo, a nosotros, los lectores, sin los que no existiría este maravilloso y exclusivo universo. A todos los lectores, es cierto, pero está claro que en especial a aquellos aficionados a la ciencia ficción.

Ahora, leyendo lo que he escrito a posteriori, me doy cuenta de que tal vez haya mostrado más entusiasmo del que pretendía en un principio. Ello es debido a que, si bien es cierto, la novela no me ha llenado del todo, si que ha ido calando en mayor medida según sido pasando el tiempo y se ha aposentado en mis recuerdos. Tal vez por ello esta reseña parezca mucho más efusiva de lo que en realidad lo siento.

¿Recomendarla? Sí, la recomiendo pero con reservas. No es para todo el mundo y no tengo claro a quien va a gustar. Creo que a pocos que busquen ciencia ficción o fantasía.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El baile de los secretos

Hace un par de años, cuando AJEC lanzó su primera petición de ayuda ante el mal momento que atravesaba la editorial y que, desgraciadamente, acabó de la peor forma posible, decidí colaborar en lo que pudiera. Así, que me hice con varios libros de golpe, entre ellos el que da título a esta reseña. Esta urgencia económica me facilitó el adquirir este libro, al que tenía ganas, un poquito más barato. En principio se trataba de un libro que narraba una historia fantástica desde la perspectiva de una partida rolera. Sumando mi pasión lectora a mi antigua pasión lúdica, que vuelvo poco a poco a redescubrir, no podía tratarse de una mala novela, a mi entender. Desde ya, digo que me he pegado una hostia estrepitosa.

La ciudad de Mandressla ha sufrido el ataque de una horda de monstruos que está sumiendo la ciudad en el caos. La única opción de salvarla la tienen en sus manos los jugadores de rol que recrean la partida.

Obviamente esta sinopsis no se parece en nada a la que reza la contraportada, pero se acerca mucho a lo que yo he visto y que realmente no sé como explicar mejor, pues no me he enterado de la misa a la media de la novela.
Lo siento, pero no he sabido encontrarle puntos positivos a esta novela. Esperaba tanto... y me ha aburrido tanto... que no puedo decir nada bueno.  Sí, ya sé que prometí no escribir más reseñas sobre libros que no me hubiesen gustado, y mucho menos escribir críticas destroyer pero, en este caso, me he sentido tan, tan decepcionado que me apetece mucho contar el porqué.

Desde el principio se observa que Jesús Cañadas es un autor que gusta de preciosismos y que prefiere una prosa en la que predomina la lírica frente a la fluidez, abusando de figuras retóricas hasta el punto de resultar excesivamente densa y barroca. A mi modo de ver, esto hace que, ya desde el principio, la narración se convierta en lenta y compleja.
Por otro lado, la conjunción del paso entre ambos mundos, el real y el lúdico, por muy real que este sea también, no está bien logrado y, en ocasiones, se confunden los personajes de uno y otro lado, al ser difícil distinguir al jugador con su correspondiente alter-ego.
Y es que la propia historia en sí es una gigantesca metáfora del desamor y el despecho. Cañadas construye, por medio del narrador de juego (que ya no recuerdo ni su nombre) un mundo completo en que cada uno de los males o pecados relacionados con el amor encuentran su versión antropológica, creando un bestiario realmente rico pero difícil de imaginar.
Así, toda la novela no es más que una historia de amor fallida llevada a un extremo surrealista y malsano en el que un personaje real busca vengarse de su ex-novia a través de personajes ficticios y de una historia inventada.
Sin embargo, estos dos mundos podemos entender que se mezclarán realmente (que cada uno lo entienda como quiera, yo no lo tengo del todo claro, para que os voy a engañar) de una forma que, como he dicho antes, no resulta bien cerrada y cuesta comprender la implicación holística de los personajes principales en el devenir de Mandressla y, a mi en particular, ha terminado por resultarme un galimatías indescifrable.

Por otro lado, tampoco he encontrado muy creíble la escenificación rolera. En ningún momento me he sentido identificado con que se tratase de una verdadera partida de rol. Ojalá me hubiese encontrado en alguna ocasión con un DJ que crease una atmósfera tan perfecta y rica y me metiese tanto en el ambiente. Cuesta en este sentido también, seguir la trama, la continua alternancia capitular entre Mandressla y el mundo real hace que pronto se pierda la noción del tiempo y resulte difícil reconocer que personaje corresponde a cada jugador.

En justicia he decir que Cañadas crea un mundo muy rico del que se podría sacar mucho partido en concepto de background para partidas reales o para una novela únicamente ambientada en el fantástico reino de Mandressla evitando experimentos metáforicos o metafísicos pero, salvo esto, nada más puedo decir que me haya gustado.

En consecuencia no puedo recomendar esta novela. Descúbrela, si quieres, por ti mismo y ya me dirás que te ha parecido.
Y de nuevo ante una crítica de este cariz, he de aclarar que está es mi opinión, de nadie más. ¡Que le voy a hacer! A mi no me ha gustado lo más mínimo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Necróparis

 Necróparis. me quedo con la boca abierta cada vez que recuerdo esta novela.
La compré en un saldo de 3x2, y fue justamente el último que elegí, pues no las tenía todas conmigo pero, con el precio que tenía ¡qué más daba!
Tras su lectura, he de decir que he flipado hasta la médula. Necróparis es el libro que más he disfrutado y me ha enganchado en lo que va de año. El libro que mas me ha ilusionado y con el que más he sentido esa antigua hambre lectora que me devoraba en los años mozos, aquellos en los que cada nueva obra en España era algo recién salido del horno de las maravillas y todo, todo te sorprendía (incluso las crónicas de la Dragonlance).
Una vez leído, he de echarme (a mi y a a todos los que han actuado como yo) una seria reprimenda, pues he esperado a leer esta novela cuando estaba de saldo, y estas actitudes (y otras, espero) con las que hicieron caer a la pequeña, pero gran, empresa editora de este libro NGCFicción. Vale, también es cierto que ante la inmensa cantidad de libros que se editan al año y los sueldos de los españolitos (al menos el mío) hay que seleccionar muy bien pero... aun así.

Una pareja decide abandonar el estrés y la rutina por un fin de semana. Para ello, dejan a los niños con la abuela y se disponen a pasar un romántico fin de semana en parís.
París, la ciudad de las luces será tal y como esperan durante el día pero, por la noche, se tornará en algo siniestro, laberíntico, tortuoso y malsano que amenaza con volverlos locos.

Hacía tiempo que no me encontraba con una novela tan divertida, que me mantuviera pegado al sillón sin querer parar de leer.
Mediante pinceladas cortas pero contundentes en continua sucesión, Fernando Cámara nos sumerge de lleno en un tour de force esquilo-paranoide. Sin guiones de acotación y con un estilo de rapidísimas frases cortas que más de uno podría pensar que se parece en cierto modo a McCarthy, si bien es cierto que Cámara narra los hechos rápido, como cuadrando el objetivo para que lo enfoque bien la cámara y creando un efecto de imágenes virales que se encadena produciendo un efecto desasosegante, mientras que McCarthy construye un universo de frases lapidarias que te patean los higadillos sin parar.
De hecho este estilo hace que nos encontremos inmersos en la lectura de una road movie en la que no hay tregua para los personajes, que caminan entre la cordura y la demencia, como entre las bandas de un paso de cebra y, he aquí, uno de los puntos fuertes de la novela, pues los protagonistas resultan tan creíbles a través de este estilo rápido, vivo y directo en el que se alternan los mismos, con los reproches, las caricias, con las contestaciones malsonantes, los guiños cómplices con las sospechas, que nos resulta muy fácil empatizar con ello y, por ende, encontrarte sometido a casi la misma incertidumbre y ansiedad que ellos, preguntándote a ti mismo si lo que estás leyendo (o viviendo) es realidad o sueño, paranoia o certeza pero, seguro acercándote a un estado de angustia como no lo habías imaginado al empezar a leer.
Y del mismo modo nos encontramos ante un villano excepcional. Mandrake es el ente que puebla todas nuestras pesadillas. Aquel cuyo aspecto inspira desconfianza al tiempo que despide un halo claro de locura. Mandrake es un maniaco pervertido que por una extraña obsesión hace blanco de su demencia en los protagonistas, vertiendo en ellos su venganza hacia el mundo, su intenso egocentrismo y su más absoluto odio hacia esa pareja feliz que aglutina cordura, la tranquilidad y la simpleza de una existencia ciudadana y borreguil tradicional que él tanto parece detestar.

Por otro lado, nos encontramos con la Ciudad de la Luz, el personaje por excelencia que muestra que tras cada luz se esconde una sombra. Una ciudad que por el día es la que conocemos pero que por la noche se transforma en un complejo laberinto donde las calles cambian de ubicación; los mendigos se comen a los transeúntes; los taxistas atropellan a la gente sin ningún remordimiento; los maniquíes son autómatas dirigidos; y las novias envejecen a ojos vista. Una ciudad cuyo barrio festivo más emblemático, el Moulin Rouge, se convierte en un barrio de neón, colorido, festivo y psicodélico que infunde un ominoso aroma a decadencia, demencia y muerte.
Una ciudad que se va transformando por completo y cuya locura ocupa una mayor porción horaria cada día, de tal modo que la escena final transcurre de día en una zona aeroportuaria y cuyo demoledor desenlace nos presenta una Francia convulsa, psicótica y absolutamente surrealista cuyo motivo cuesta entender, pero tan agobiante y, al mismo tiempo, satisfactorio por entretenido, que no importa lo más mínimo el no encontrar el auténtico sentido a todo lo que ha sucedido.

Una obra corta brillante, cargada de poderosas imágenes que perviven mucho tiempo en la memoria y que, a pesar del paso del tiempo, mantienen la suficiente fuerza como para crear una sensación de terror claustrofóbico.
Una novela poderosa, muy original, entretenida y muy, muy visceral que nos muestra la gran capacidad de su autor para evocar vívidas situaciones por surrealistas que puedan parecer.

Un autor a seguir. Una novela que no puedes dejar de leer.

lunes, 28 de enero de 2013

Bleak House Inn

 Después del magnífico sabor de boca que me dejó Steampunk: Antología retrofuturista, tenía claro que debía aventurarme en la segunda antología de cuentos de la editorial Fábulas de Albion, y el saber que en esta ocasión estaba dedicada a la figura de Charles Dickens no hizo sino aumentar mi impaciencia por tenerla entre mis dedos.

Homenajeando a la famosa Sra. Lirriper, a la magnífica Casa desolada y a las colecciones de cuentos navideños de Dickens, Bleak House Inn: Diez huéspedes en casa Dickens nos trae de la mano de Fábulas de Albion y de Care Santos, en calidad de editora, 11 artistas españoles que con sus 11 relatos conviven en las 11 dependencias de la pensión que constituye el esqueleto sobre el que se sostenta esta colección de relatos.
Como es mi costumbre, describiré brevemente los cuentos:

* Nuevo libro de insectos, de Pilar Adón: La nueva contable de la Sra. Lirriper se hospeda en el sótano. Allí, entregada a su trabajo, debe compaginar el poco tiempo libre que tiene para atender a su hija y finalizar su tesis, un tratado de entomología (si mal no recuerdo. Si me equivoco, corregidme, please).
El problema surge con la aparición de voces y visiones. Un cuento que me ha costado entender del todo pero que se convierte en imprescindible, pues la pluma de Adón resulta magnífica. Un primer relato que  abre la puerta a una antología excepcional.
* La tienda de Madame Chiang, de Elia Barceló: La tienda de antigüedades de Madame Chiang es realmente exótica. Es capaz de intercambiar objetos por otros bienes intangibles como amor, sensaciones, recuerdos o tiempo. Pero, como siempre, todo tiene un coste también intangible que, tal vez de saberlo, no quisiéramos pagar.
* La última víctima de Trafalgar, de Oscar Esquivias: Un profesor de historia viaja a Londres para contactar con un antiguo conocido, un agente secreto que le ofrece un antiguo manuscrito por el que mucha gente mataría. El precio es demasiado alto, pero el valor histórico es incalculable, como para que el protagonista pueda dejarlo pasar sin más.
* Muerte de un soldado, de Marc Guall: Cuento precioso, triste, introspectivo y nostálgico en que el recuerdo del fantasmal pasado conducirá a un inevitable final.
* Cuento de verano, de Cesar Mallorquí: El autor homenajea a la vez que, en cierto modo, parodia cuento de Navidad con la visita de los carismáticos fantasmas de las navidades dickensianas a un Scrooge cuyo nombre no es Ebenezer.
* A esta hora, todas las noches de tu vida, de Ismael Martínez Biurrún: Todas las noches, a la misma hora, despierto por la misma pesadilla. descubres la infidelidad de tu esposa y acabas matándola junto con su amante. otra vuelta de tuerca nos mostrará que no todo es lo que parece.
* Eliza Grimwood, de Elena Medel: Una pareja rota hace años queda en la pensión para intentar una reconciliación. Reconciliación que resultará en la confesión de un secreto, mientras el espíritu de Eliza Grimwood, prostituta de inspiración dickensiana, planea sobre el ambiente.
* Charles Dickens ya no vive aquí, de Francesc Miralles: Clara, experta en Dickens es citada en la Bleak House con una nota firmada bajo el nombre de Charles Dickens. Curiosa como es, y apasionada del misterio, no puede eludir la cita.
* Una vida nueva, de Daniel Sánchez Pardos: Dos hermanos se comunican cada día a través de una webcam. Ella lleva una vida alegre y feliz. Él se siente desgraciado con lo que la vida le ha deparado. hasta que un día, una asiática con jersey de lana en pleno verano, le preguntará por una dirección.
* Luz de gas, de Marian Womack: El cómo se hizo creer a una muchacha que había enloquecido, guarda cierto paralelismo con otros protagonistas 50 años después.
* El inimitable, de Care Santos: La historia de como la señora Lirriper obtuvo la posada y como la ha conservado.

En general me ha gustado más que Steampunk, la otra antología de Fábulas de A., que he leído. En aquella hubo un par de historias que no me gustaron mientras que aquí, todas me han satisfecho en mayor o menor medida.
Para empezar, la estructura. Organizar la novela como una pensión en la que las historias salen de los huéspedes de la misma resulta original y crea un vínculo que induce a buscar la afinidad oculta inherente a las mismas.
Me he encontrado con 11 cuentos que me han sorprendido por su extraordinaria calidad. 11 cuentos en los que se reflejan las pasiones humanas: amor, celos, odio, tristeza, engaño, miedo, etc. Cuentos en los que, en general, me ha parecido encontrar una dosis extra de misterio. La mayoría de ellos guardan un as en la manga que invita a desconfiar, a encontrar la entrelínea y a intentar vislumbrar la diferencia entre realidad y ficción con cierto aire misterioso y sobrenatural.
Pero es cierto que, a mi modo de ver, les ha faltado un puntito para ser completamente dickensianos. Han pasado doscientos años desde que los pies del genio de Portsmouth hoyasen las adoquinadas calles londinenses. Doscientos años de diferencia separan modos de vida en los que la extrema pobreza y la injusta mezquindad no eran capaces de doblegar corazones valerosos ni tirar por tierra las esperanzas e ilusiones de un futuro mejor entre tanta suciedad y oscuridad. Este puntito no lo he visto en estos cuentos que, sí, sacan el interior del alma humana pero no han conseguido acongojarme el espíritu como hace Dickens.
A pesar de todo, vuelvo a repetir, cuentos magníficos.
Si tuviera que elegir favoritos, me quedaría con la magia de Elia Barceló; la tristeza que irradia el cuento de Marc Guall; la diversión del Cuento de verano de Mallorquí, que junto con el de Guall, me han parecido los dos más dickensianos; la opresión agónica de todas las noches de Martínez Biurrún; y con la Luz del gas del siglo XIX de Marian Womack, el cual me ha resultado mucho más cercano a Poe que a Dickens pero me ha encantado. 
No sé si esta lista de los mejores es muy correcta, teniendo en cuenta que he elegido más de la mitad, lo que indica la elevada calidad de los mismos, según mis gustos, claro.
Del mismo modo, los que menos me han encajado en esta obra ( que no por ello han dejado de gustarme) han sido el valeroso corazón de Oscar Esquivias, por otro lado, de una prosa magnífica; el jersey de lana de verano y olor a pescado podrido de la habitación 402 de la que es inquilino Daniel Pardos; y la misteriosa nota firmada por Dickens que invita a quedar a la experta Clara de Francesc Miralles.

En general una antología deliciosa que animo a leer a los que gustan de Dickens, de Poe, de relatos, de autores españoles, de los que buscan la diversión. Un libro para todos, para disfrutar muchas horas y revisitarlo en un futuro, pues es seguro que el regusto que deja hará aflorar nuevos matices con el paso del tiempo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Eclipse en Malasaña. Una zarzuela negra

Lo primero que leí de Jack Mircala fue un pequeño cuentecito titulado Verlian y el talismán extraviado. Ya entonces quedé sorprendido con su trabajo, pues este cuento se convertía en algo mucho mayor al observar detenidamente las ilustraciones. Posteriormente me hice con Siniestras amadas en las que el autor homenajea a las mujeres de las obras de Poe, de quien es profundo admirador (y que, además, cobra un papel destacado en el título que comento en esta reseña), en esta ocasión, tan sólo las ilustraciones y el pequeño addendum metodológico son de su cosecha. Finalmente, cuando puse los ojos encima de Eclipse, se cumplieron mis expectativas: una prosa realmente deliciosa, unas ilustraciones soberbias; según mis gustos, como siempre.

Eclipse en Malasaña narra la historia de Siniestro, un chico indolente y alicaído sin ninguna ilusión por la vida. Siniestro vive en Malasaña y tras conocer a Eclipse, una huérfana muy especial, surgirá una sutil historia de amor que hará cambiar la visión del mundo de Siniestro. Lástima que las historias bonitas no siempre tengan finales felices.

Esto podría ser un resumen muy, pero muy a grosso modo, pues Eclipse en Malasaña es mucho más, y el elenco de personajes que desfilan por sus calles, así como los actos descritos, forman una novela calidoscópica y circular con multitud de frentes y sentidos.
Mircala se nutre de diversos maestros, tanto del ámbito literario, como musical y cinematográfico y, por un lado, se observan claras influencias de autores como Le Fanu (por ejemplo, probad a cambiar las letras de su apellido), Poe, Lord Dunsany, así como de Coleridge o Byron, algo que se puede observar en la minuciosidad de su prosa, cargada de un elevado componente lírico, casi musical pero al mismo tiempo, cuidada y añeja sin ser excesivamente recargada, como los antiguos góticos y románticos alemanes.
Por otro lado se observa una marcada influencia gótica en todos los aspectos, incluso visualmente se puede observar la influencia de grupos como Depeche Mode en la apariencia de los personajes protagonistas, así como en otros detalles.
He mencionado también la cinematografía, en la que Mircala se muestra ferviente seguidor de Fritz Lang, de Aki Kaurismäki y de Tim Burton, como puede observarse en sus maquetas, a quienes, junto con Poe o Kirchner, no duda en homenajear en esta obra dándoles papeles relevantes. Los tres serán personajes importantes en la zarzuela que se nos ofrece. Y digo Zarzuela, pues todo la obra no está sino diseñada como una zarzuela, una zarzuela negra de 39 actos en la que las escenas se entremezclan entre sí solicitando la atenta mente del lector para colocar cada pieza en su lugar y poner en orden el rompecabezas con el que nos reta el autor. Un rompecabezas en el que la sinergia entre texto e ilustración funciona a la perfección, tanto, que no tendría sentido el uno sin la otra.
Como he dicho, un texto delicioso y muy cuidado, dotado de una fuerte plasticidad y con una trama corta en extensión pero muy larga en contenido, pues en la misma distancia se pueden pergeñar varias subtramas igual de interesantes.
Con unos personajes sobriamente definidos pero en los que bastan unas breves pinceladas, junto a la imagen de los mismos, para aflorar nuestras simpatías, desconfianzas o el más exarcebado odio.
Una historia con un personaje principal, el barrio de Malasaña, cuidado al detalle, y lleno de calles adustas con gruesos adoquines por las que Mircala entremezcla el XIX y el XX y hace caminar escritores famosos, canallas, cineastas de éxito, circenses al más puro estilo del Grotesque Horror Show, hipnotizadores, taberneros, descarriados, ricachonas, ángeles desvalidos y ángeles de la guardia entre otros, pero sobre todo, el aroma de la historia de un barrio tan importante para Madrid.
Como decía, por otro lado están las ilustraciones, algo que a mí, que más que manitas soy manazas, me deja patidifuso, pues la técnica de trabajo de Mircala consiste en crear en cartulina cada personaje, cada imagen y cada pieza del decorado para, una vez configurado a su antojo según la escena, fotografiarlo, creando, por así llamarlo, "dioramas" de gran belleza.
A través de rectilíneos armazones se pueden apreciar los sentimientos de los personajes según sus poses y facciones y, pese a que evidentemente la cara permanece inalterable para cada escena, consigue los efectos deseados con la narración.
Es tal el grado de detalle de cada escena que resulta imposible no detenerse en cada una buscando en cada rincón, en cada pared y pieza de mobiliario, un detalles que nos pueda ofrecer algo nuevo, o simplemente recordar si la última vez que lo observamos estaba en ese mismo lugar en que ahora lo vemos.
La estética gótica a la vez que romántica de las ilustraciones, unido a los intrincados arabescos ornamentales y a la enorme multitud de texturas y colores del papel, nos ofrecen imágenes que se quedan en la retina y resulta difícil olvidar.

En definitiva, una auténtica joya del más alto nivel, tanto literario como visual, que debería estar en todas las bibliotecas. Un autor, para mí, de un enorme talento, al que con justicia debería llegarle una oportunidad para trabajar con una editorial grande (este comentario es personal y lo lanzo a ver si alguien con poder en este campo se hace eco de él, jejeje).

Tal vez la reseña haya sido demasiado entusiasta y no sea del todo objetivo, pues es evidente que a mi me encanta.
Por cierto, si alguna vez tenéis la oportunidad de ir a ver alguna de las exposiciones de este madrileño, no os lo perdáis. Sinceramente, es espectacular.

viernes, 17 de junio de 2011

Fieramente humano

Hay autores que no se limitan a una novela por año, e intentan demostrar el buen hacer y la pasión que le ponen a su oficio. Este es el caso de Rodolfo Martínez, en el que parece ser su año, pues ya lleva tres novelas publicadas y no parece que vaya a terminar el 2011 con esta cifra. Por lo pronto, con las tres apariciones de este año se convierte en el autor más reseñado del blog.

La historia arranca con una serie de misteriosos asesinatos. El detective Gabriel Marquez será el encargado de llevar la investigación.
En principio, el único sospechoso detenido es un inquietante muchacho. Cuando éste escapa de la prisión, Gabriel no puede dar crédito a lo sucedido, como no podrá darlo a lo que se le viene encima, pues los asesinatos no son más que el inicio de una profunda trama en la que él se encuentra implicado y que podría suponer la destrucción de la ciudad, más allá, peligra, incluso, la existencia del mundo.

Rodolfo Martínez da la impresión de ser un autor meticuloso y perfeccionista; de querer superarse a cada paso, ya que con cada nueva novela se pone una meta más elevada. Fieramente humano es, de nuevo, una novela compleja, con multitud de matices y tramas entrecruzadas que exigirán la máxima atención por parte del lector y le invitarán a centrar su mente para socavar los más recónditos y oscuros rincones, de una novela en la que se esconden las más turbias e impuras de las pasiones, mostrándonos, en definitiva, un viaje por la conciencia de cada uno.
De nuevo, la novela de Martínez es difícil de clasificar, aunque me decantaría por fantasía oscura o terror. El terror flota durante toda la novela, con momentos que prenden en nuestra retina y no la abandonarán hasta tiempo después. Es cierto que el ambiente terrorífico aparece en la mayoría de las ocasiones asociados a una vertiente sexual bastante explícita y en variadas descargas de dura violencia pero que, en ningún caso, resultan gratuitas, y nos permiten adentrarnos en la mente atormentadas de personas que en un principio pueden ser consideradas normales hasta que se bucea en su interior y se vislumbran sus anhelos y ambiciones, abriendo una puerta hacia una oscura y desconocida realidad.
El autor vuelve a hacer hincapié en la fusión de estilos, tiempos y voces narrativas; saltando en el tiempo presente, pasado y futuro y alternando de tercera a primera persona según el caso. Se observa el esfuerzo que ha debido suponer el unir tramas y tiempos para conseguir una narración final tan interesante y, al mismo tiempo, desubicarlos y entremezclarlos para lograr
que sea holisticamente coherente.
En esta ocasión Rodolfo Martínez hace fácil lo difícil y consigue que una vez pasado el primer sobresalto se cree en el lector, un mapa mental que lo dote de ubicuidad para entender la línea temporal sin complicaciones. Pues para contar la historia, Martínez parte de un presente en el que un gran mal retorna tras 30 años desaparecido y, para conseguir luchar contra este gran mal, se nos contará en primera instancia lo sucedido tres décadas antes y como por el orgullo de uno de los protagonistas es necesario reinventarse de nuevo para enfrentarse a un funesto futuro.
En este sentido, viajaremos al pasado para conocer la historia de los once individuos que se adentraron en el desierto siguiendo una llamada de un ente superior y posteriormente volveremos al pasado para observar la pequeña batalla librada por el doctor Zanzaborna, que nos mostrará muchos de los porqués del momento presente.
Los personajes constituyen otro de los puntos interesantes de la novela, pues ninguno de ellos está completamente libre de pecado. Desde el Dr. Zanzaborna, el mago que por un exceso de soberbia desencadenó en el pasado, la venganza del presente; o Eva, la ayudante del Doctor, que resulta ser una baza vital para el destino de la partida; el misterioso tuerto, legendario y manipulador; o Niete Nowan, el peón del caos primordial que descubrirá su auténtico poder y se rebelará contra el maestro, el corazón de las tinieblas; por poner algunos ejemplos.
Todos ellos arrojan luces y sombras al escenario, ninguno de ellos es puro en su bondad o maldad consiguiendo mostrar, por tanto, una novela cargada de violencia, actos moralmente inaceptables y acciones depravadas, pero completamente alejada del típico maniqueísmo de buenos y malos pues, como he dicho, todos poseen su cara y su cruz.
Por último, el personaje más importante, la ciudad, que siendo la primera novela que leo ambientada en este escenario, ya ha conseguido ganarme para su causa. Una ciudad ambientada en el Gijón natal del autor pero poblada por los misterios de un mundo que muchos insisten en afirmar que está ahí detrás y que la inmensa mayoría se afana en negar su existencia. Nos encontraremos en esta ciudad con personajes que nos harán querer saber más, mucho más: el jugador, las tres brujas, la mujer loba y su hijo, los cuervos Hugin y Munin, el guardián y su casa de los secretos; todos ellos son seres únicos e independientes que comprenderán que para no alterar la estructura de la realidad deberán aunar fuerzas contra Niete Nowan y el caos primordial, el corazón de las tinieblas que acecha en la sombra y acaba engañando a todos los actores de esta película. Y detrás de toda esta a especie de epopeya nos encontramos con el inquietante vikingo tuerto, siempre moviendo los hilos en la sombra para obtener lo que más le interesa, dejándonos con un sabor cuasi-amargo en la boca, pues deja las puertas abiertas para una continuación de la serie de la ciudad y no vemos el momento de hincarle el diente.

Fieramente humano me ha parecido una lectura muy entretenida, ágil pero compleja, absorbente y que exige mucho del lector, que ha de estar pendiente a los posibles guiños, dobles sentidos y omisiones intencionadas que salpican el texto.
Una novela de la que se podría hacer un análisis más preciso y detallado pero con la que observo que empiezo a perder la perspectiva y podría desvelar cosas que deben ser aprehendidas por cada uno, por lo que aquí daré por finalizado este comentario, n sin antes agradecer a NGCFicción!, el que me la haya hecho llegar y recomendar encarecidamente esta nueva novela de R. Martínez.
Leedla, no creo que os defraude.

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