sábado, 31 de diciembre de 2011

Tangram

Tangram ¿Qué me llamó la atención de Tangram? Quizás que al leer la sinopsis me resultó atrayente y raro y, el pensar en historias dentro de historias, aunque últimamente comience a estar demasiado visto, me sigue haciendo hervir la sangre. Realmente Tangram, como su homónimo chino, se convierte en muchas lecturas deliciosas capaces de metamorfosearse según la idea de cada una. Ha resultado ser una lectura realmente amena, original y sorprendente.
En un principio, Tangram, está formado por siete historias. Siete que son una, y cuyos títulos van precedidos de una palabra a modo de epigrama que se escapa a mi comprensión, tan lerdo soy.

1. El sótano: Se nos narra la historia de dos amigos, actores aficionados de teatro que se presentan en casa de una antigua diva del teatro para realizar una representación privada, y acabarán siendo secuestrados y encerrados en un sótano.
2. El caso Iabichino: El inspector Basilio Olabarrieta será el encargado de investigar el asesinato de Gaetano Iabichino, el famoso ex-marido de la diva del anterior cuento. El inspector llevará a cabo una investigación turbada por el romance que mantendrá con la sospechosa, adolescente fantasía onanista del inspector.
3. El síndrome de Reijkiavik: Ante la certidumbre de la tranquilidad islandesa, un joven psicópata español se desplazará a su capital para perpetrar un asesinato que perturbe la paz del país. No obstante, no conseguirá consumar sus premeditados intentos.
4. La liga de la sinceridad: Un grupo de jóvenes estudiantes, amantes del teatro, crean la llamada liga de la sinceridad, cuyo objetivo es evitar la hipocresía de la sociedad y decir toda la verdad que no se quiere oír en aras de conseguir encauzar determinados comportamientos hacia algo mejor.
Así, se centrarán en mostrar a un hombre obeso, lo excesivo de su peso mediante un constante acoso moral y humillantes vejaciones continuas. Como era de prever desde la primera línea de este cuente, éste comportamiento tendrá un funesto desenlace.
5. Un millón de libras: Un ladrón de bancos vuelve, una vez prescrito el robo, al lugar donde enterró el dinero. Por desgracia, en el lugar se erige ahora una casa. En sus intentos por encontrar el lugar exacto de la finca donde se encuentra el botín será descubierto por al propietaria del terreno.
6. Crotone: Tras la muerte del último "recaudador de impuestos" de la ndragheta (mafia calabresa) un nuevo encargado de tan lucrativa actividad ocupa s puesto en la ciudad de Crotone. Los métodos de este nuevo recaudador difieren sustancialmente de los de su predecesor: se involucra en el bienestar de la comunidad y parece tener rasgos de humanidad, algo que no asimilan los comerciantes del pueblo.
7. Las gemelas: Un periodista entrevista a una señorita con respecto al secuestro del primer cuento. Esta señorita resulta ser una de las hijas del obeso protagonista de "la liga de la sinceridad". Este cuento en sí, aún siendo el último, se convierte en un prólogo que explica toda la obra.

Juan Carlos Márquez nos sorprende con una pieza de máxima originalidad y atrevimiento. Una novela que rebosa frescura y entretenimiento, pues cada uno de los cuentos encierra multitud de detalles que los convierten en apasionantes.
Márquez utiliza un estilo elegante pero de muy fácil digestión y poco a poco va incluyendo sutiles detalles que nos hagan pensar y atar cabos al tiempo que nos permitan ir concatenando las historias que astutamente se ha encargado de entremezclar cual tahúr.
Hecho éste que puede llegar a desconcertar pues presenta multitud de configuraciones posibles y, como el juego del que la novela toma su título, cada lector sacará sus propias conclusiones basándose en una secuencia de los hechos que considere más plausible.
En mi caso, me ha parecido percibir que cada cuento explica un poco del anterior aportando datos que nos permiten aclararlo, al tiempo que lanza nuevas incógnitas que se resuelven en el sucesivo.
Como digo, presenta múltiples lecturas según se desenrede la historia y, me atrevo asegurar que, cuanto más se consiga desenredar esa madeja más apasionante será el resultado final. Por mi parte no creo haber sido capaz de aprehender más de un 50% de la misma pero me siento plenamente convencido del acierto que supone esta novela.
Una obra de pasiones en las que salen a relucir los pecados capitales y los efectos que muchos consideramos virtudes, donde se muestra que "nuestra verdad" no es la verdad absoluta y donde la venganza se proclama como clara vencedora.

Una novela o colección de relatos que animo a leer y releer, con la intención de que nos anime a reflexionar para aclarar su misterio. Una novela que, a mi juicio, confirma a su autor como un gran cuentista y lo convierte en un novelista a tener en cuenta.
Una buena historia con un lenguaje ágil que facilita la lectura y que constituye un magnífico última lectura del viejo o primera del nuevo año.

jueves, 22 de diciembre de 2011

La perla

La perla, una historia de la que nunca había oído hablar pero que, ante la insistencia de una compañera de que debía leerlo, no pude resistirme a comprar cuando la vi a precio irrisorio en una librería de segunda mano.

En esta novela se narra la historia de Kino, un joven pescador-buceador que un día encontrará la perla más perfecta, la perla del mundo. La obtención de la perla hará soñar a Kino y a su familia con una nueva vida de posibilidades. Pero no todo es lo que parece, y su vida no será todo lo dichosa que esperaba. En menos que canta un gallo la codicia se apoderará de mucha gente que intentará matarlo para robársela.

En las pocas páginas que ocupa la perla podemos encontrar toda la fuerza y las inquietudes del mejor Steinbeck.
Con su elegante y precios estilo, meticuloso al extremo, la lectura de la perla nos adentra en un escenario de marginación y la desigualdad y nos hace darnos de frente con ese mundo que pretendemos ignorar, el de la injusticia, el racismo, la discriminación y la codicia insana.
Steinbeck relata con absoluta crudeza la historia de Kino y, ya antes de encontrar la perla, nos muestra la senda que seguirá la obra cuando el médico blanco local se niega a atender la picadura de un escorpión al bebe de Kino por no poder cobrar.
Como digo, ya desde el principio se ve que será una novela dura y potente.
Kino siente la vida de forma humilde. La canción que lo arrulla es la del trabajo duro y el sacrificio, la de la familia y la honradez, pero la llegada de la perla a su vida transformará esta canción, que verá como se puebla de temores y de sueños febriles. Kino no puede dejar de pensar en el futuro de su familia y en su hijo que, por fin, irá al colegio para convertirse en alguien de provecho, pero al mismo tiempo, no puede evitar sentirse odiado por todos los que ahora buscan su buena fortuna a toda costa.
En este mar en el que peligra la integridad física de Kino, su mujer lo instará continuamente a deshacerse de la perla en un afán de retornar a la tranquilidad cotidiana del que nada tiene salvo la felicidad y la paz que otorga el saberse buena gente, pero Kino ha escuchado la canción de la perla y no puede escapar a su influjo, pues la perla se ha convertido en su alma y Kino cree que también perderá esta si se desprende de la otra.
La lírica prosa de Steinbeck unida al rápido ritmo de la misma hacen que la novela se lea de un tirón y consigue que nunca decaiga el interés de la misma en espera de que sucederá a Kino y su familia, pues el autor consigue pervertir la intrínseca inocencia de la piedra más perfecta, la perla del mundo y convertirla en una mancha maldita que con su radiante pureza corrompe todo lo que toca a modo de brujería. Un poder que hunde sus raíces en la realidad de dos mundos encontrados: el mundo del opresor hombre blanco y el del indígena oprimido. Un mundo donde la discriminación, el racismo, la violencia, la codicia y la perversión campan a sus anchas y donde es practicamente imposible salir de uno para entrar en el otro.
Es por tanto ésta, una obra que admite múltiples lecturas y significados. Una lectura de pesaroso entretenimiento y muchas otras lecturas de pesimismo y de anhelos imposibles de cumplir. Una novela que muestra la imposibilidad de burlar al destino y de prosperar y salir del ghetto por medios lícitos.

Es una obra que me ha encantado y que puede ser leída como si de una parábola se tratase como dice el autor al comienzo de la misma, pero una parábola, en la que si leemos entre líneas observaremos diferentes grados de complejidad según queramos o no involucrarnos en su pensamiento.

Una novela que si en algo me ha fallado ha sido en el error cometido al leerla justo tras una obra tan sumamente divertida como Murciélagos rosas, lo que ha hecho que perdiera parte de su encanto al reducir en mi ánimo el dramatismo de la perla.

La perla es, tanto por su nombre como por su calidad, una auténtica joya a la que el tiempo le ha sentado bien y que aún hoy sigue siendo de vigente actualidad.
De verdad, imprescindible.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Murciélagos dorados y palomas rosas


¿Quién no ha oído hablar de la trilogía de Corfú, de Gerald Durrell? Y más aún ¿Alguien conoce a alguien que los haya leído (al menos el primero) y no haya dicho que es buenísimo? Yo, no.
Pues bien, sobre esta premisa, decidí leer algo más de Durrell para ver si siempre era igual de divertido, así que encontré este Murciélagos dorados (y el resto de su obra) por dos eurillos la pieza en una librería de viejo, y no lo dudé ni un instante.
Al sumergirnos en la lectura de esta expedición nos adentramos de lleno en un conjunto de aventuras a cual más hermosa y divertida.

Murciélagos dorados y palomas rosas trata de el viaje organizado por el naturalista y su Jersey Wildlife Preservation Trust a Mauricio para intentar conseguir algunos de los ejemplares en peligro de extinción de la isla con la intención de criarlos en cautividad y con la finalidad de repoblar posteriormente Mauricio.

Se observa en sus palabras que Durrell no sólo tiene oficio de escritor, pues desarrolla una prosa elegante y de fácil lectura y comprensión, sino que, además, se percibe claramente en la belleza de las descripciones de ecosistemas o especies que retrata, el amor que destilan sus poros hacia la naturaleza. Un amor que aporta una clara sensualidad a su escritura y que te impregna por completo al visualizar las selvas de Mauricio o los bellísimos paisajes plagados de contrastes del arrecife.

Al ser el pájaro Dodo el emblema del Fondo de Jersey, parece lógico realizar este viaje a las islas Mauricio, donde se nos ofrecerá alguna bella leyenda respecto a la simbiosis entre el extinto pájaro y el casi extinto "árbol dodo".

El trabajo técnico literario del autor es realmente bueno y consigue que lo que pudiera ser una simple crónica de un viaje se convierta en una sucesión de aventuras en las que todo se complica y pone en aprietos a los integrantes del equipo. Aprietos, eso si, que te hacen desternillarte y te incitan a seguir leyendo sin prisa pero sin pausa, deleitándote de las imágenes mientras te sonríes. Así asistiremos a situaciones de verdadera chanza, como en el momento en que compran una fruta exótica de nombre Nanjea para atraer a los murciélagos dorados de la isla de Rodrigues, y el olor de la misma dicen impregnarlo todo, absolutamente todo en kilómetros a la redonda; como las dos ocasiones seguidas en que tendrán que comerse los kilos de fruta que transportan porque no entran en el avión; o las escenas en que una horda de caracoles gigantes y de ratas se comen sus provisiones, por ejemplo.
Toda la obra está salpicada de humor de principio a fin lo que facilita su lectura y nos ayuda a sentir una clara empatía hacia los casi extintos naturalistas y hacia los animales que pretenden salvar.

Permitidme la pedantería de recomendar este libro y todos los de Gerald Durrell a todo el mundo, no sólo por lo divertido que es, sino también porque la labor que realiza el autor es digna de encomio. Una labor que se financia con las donaciones que hacen los socios a su fundación y con los derechos de autor que obtiene de estos magníficos libros.

Murciélagos dorados y palomas rosas es una obra que no cansa. Divertida y de fácil y rápida lectura que me cuesta creer que no guste a todo el mundo. A mí particularmente me ha encantado y no tardaré en viajar de nuevo con el señor Durrell.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Todo lo que muere

Hace un par de años leí Perfil asesino, tercer libro de la serie creada por John Connolly en torno al personaje de Charlie "Bird" Parker, y me pareció tan bueno que compré los dos anteriores pero, mi sistema de lectura adolece de un grave defecto, el paso del tiempo y es así por que, salvo excepciones que no viene al caso explicar, suelo leer en orden de compra por lo que, como compró más que leo, la lectura de cada libro se dilata mucho en el tiempo. Bueno, al tajo que si no me enrollo más de l cuenta.

El detective Parker tiene problemas matrimoniales, lo que le hace beber más de la cuenta. Cierta noche al regresar a casa tras una borrachera post-discusión de pareja, se encontrará con el dantesco espectáculo de ver a su mujer e hija asesinadas. Sus muertes han sido horribles, torturadas y con la máscara facial arrancada.
Tras un tiempo de descanso y de vuelta fallida al trabajo, Charlie decidirá abandonar la policía y dedicarse a la investigación privada.
Será así hasta que su antiguo jefe le solicite ayuda para resolver un caso. Se trata de la desaparición de una persona. Este caso le llevará a descubrir una trama de tortura y asesinato infantil que lo llevará al más oscuro de sus demonios, y lo hará cruzarse con otro caso que lo pondrá tras la pista del asesino de su familia.

Como he dicho al principio, hace un par de años que leí Perfil asesino, y hubo varias cosas que me encantaron de John Connolly y de Bird. Por un lado el estilo del autor: fuerte, marcado y duro, entre otras cosas que ahora mencionaré y, por el otro, la ira no contenida de Bird Parker, un detective cargado de rabia y que actúa por venganza y de forma contundente cuando es necesario, al tiempo que con una extraña capacidad para percibir el mundo sobrenatural que me encantó y con un par de compañeros, Louis y Angel, que me enamoraron por encima de todo lo demás.
Estos detalles hicieron que me lanzase a por el primero de la serie, hecho del que no me arrepiento.
John Connolly escribe de forma enérgica y contundente, recreándose en las escenas violentas pero con el típico humor negro tan característico de este género como contrapartida a la dureza de su texto.
Nos presenta una trama que se va enroscando sobre sí misma, de tal modo que por un lado el caso con el que comienzan las investigaciones no será el mismo con el que se cierren y, por otro lado, iremos desentrañando poco a poco la atmósfera personal de protagonista. Así, la historia comienza con la muerte brutal de la esposa e hija del protagonista, algo que le costará mucho superar y que llevará para siempre en su ser como una nube negra que lo atenaza. Posteriormente, y tras la marcha de Bird de la policía, Connolly lo volverá a meter en acción para encontrar a una chica desaparecida y, ya aquí, el autor dará en el clavo y captará nuestra atención, pues destapará los casos más deleznables y que producen más rechazo en la gente normal, una trama de tortura y asesinato infantil pero que continuará aportando pistas del asesinato de su mujer que lo llevarán a las lagunas de Louissiana y Nueva Orleans, donde se verá metido en los entresijos de la guerra de mafias que asola la Costa Este y donde obtendrá el resto de pistas necesarias para permitir descanso a la memoria de su familia, que no a él.
Como he dicho Connolly narra con crudeza los hechos violentos, una violencia que nunca es gratuita. Pero también salpica la historia de un humor ácido que te levanta los belfos y de precisas descripciones y aclaraciones de momentos sociopolíticos del lugar, lo que a poco que ahondes, te permite aprender cosas nuevas, si es que te interesan.
Otro aspecto importante de la novela, si no el que más, es la caracterización de los personajes: perfectamente retratados y coherentes.
Charlie "Bird" Parker es un hombre amargado, enrabietado con la vida; con un elevado grado de autoinculpación que le obliga a mirar la vida con ojos enrojecidos y a considerar el lado malvado de todo. Considera que el ser humano es eminentemente malvado y se erige en vengador de la humanidad para acabar con la maldad, por ello se yergue como un hombre rabioso y hambriento de venganza que no pone reparos en mostrar la crueldad que sea necesaria en cada caso.
Por otro lado se encontrará con su némesis en la figura de El viajante, un personaje que complementa perfectamente a Bird, pues siente el mal como algo inherente al ser humano hasta el punto de que deber ser reverenciado. El mal constituye la esencia de toda fe y, de una forma cuasireligiosa, se sumerge en el manto de la inmundicia que produce la muerte y efectúa auténticas obras de arte asesina. Siempre parece ir un paso por delante de Bird, lo que para aquellos más avispados que yo, tal vez les ayude a resolver el caso sin la sorpresa que me ha deparado a mi.
Por otro lado nos encontramos con Angel y Louis, una pareja de homosexuales que completa la parte criminal de Bird y son su brazo ejecutor. Un ex asesino y un ex ladrón con gustos y educación completamente distintos y que, con una personalidad arrolladora y unos diálogos de pareja que destilan sarcasmo del bueno, pondrán el punto exótico e irreverente al conjunto.
Por otro lado, Rachel, la psicoanalista que los acompañará a Nueva Orleans aporta el granito humano que hace que no todo sea un baño de sangre y violencia.
Y, como no, a pesar de su muerte, la presencia de la mujer e hija de Bird está presente durante toda la novela y condiciona la obra y milagros del protagonista.

Resulta apropiado leer esta serie en orden pues, a pesar de poder leerse de forma independiente, en esta primera parte se sienta el background, los porqué, cómos y cuándos que nos surgirán, sin duda más adelante en la serie si leéis algún otro libro de la serie antes que éste, como yo había hecho.

Es cierto que la resolución del caso se produce en las ultimísimas páginas, merced a un simple comentario, pero no resulta precipitado y nos ofrece una muestra más del sistema deductivo del protagonista.

Una novela negra de manual, muy bien hilada y con personajes de profundidad que yo creo que hará las delicias de todos los amantes del género.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Salamina

A estas alturas, cuando el libro lleva publicado lo menos tres años, no creo que nadie se sorprenda si comienzo la reseña de Salamina diciendo que es un novelón.
Tenía ganas de reencontrarme con el Negrete histórico. Tras Señores del Olimpo me había quedado con ganas de más, pero nunca encontraba el momento para echarle mano al tocho de Salamina.

La gran ciudad de Atenas debe enfrentarse a las hordas de Darío I el Grande que amenazan con conquistar la Helade. Lo harán, en la batalla de Maratón, donde un destello de genialidad y, por que no, de coraje de uno de sus estrategas, Temístocles, hará que Atenas resulte victoriosa y el ejército del Gran Rey se retire con el rabo entre las piernas.
Años más tarde será el hijo de Darío, Jerjes, quien persiga el sueño de su padre e intente arrodillar a todos los helenos bajo el mandato Aquemenida. Se encontrará de nuevo con el genio militar de Temístocles y el inmenso ejercito del Rey de Reyes chocará, primero con los 300 de Leónidas en las Termópilas y después con la argucia naval de Temístocles en la batalla de Salamina.

¿Qué se puede decir de una obra histórica narrada por un amante de la historia? A fuer de ser sinceros sobraría con decir que es una grandísima novela pero, probablemente, habría quien pediría más... a ver que más puedo decir.
Para comenzar es obligado indicar que Javier Negrete saca todo su talento para poner de relieve hechos de una epicidad máxima. Negrete consigue meternos de lleno en la época que retrata y, no sólo se vislumbra como un extraordinario narrador, sino que se aprecia claramente que ama esta época de la historia y ama cada personaje que sale de su pluma (metaforicamente hablando, claro).
El autor nos sumerge de lleno en las calles de Atenas, de Esparta o de Babilonia y podemos sentirnos partícipes de las palabras del Senado, la soberbia de los espartanos o de los acres olores del mercado y los jardines cuajados de prostitutas de Babilonia.
No le basta con recrear la batalla que da título al libro sino que utiliza la primera guerra médica como antecedente de la misma y, además del magistral efecto de euforia que consigue arrancarnos con la misma nos introduce de lleno en la campaña de Jerjes y nos hará asistir a la batalla en la entrada de las Termópilas, donde Leónidas luchará con sus 300 espartanos contra el grueso de las tropas del Gran Rey en un alarde de virtuosismo y con un alcance épico que no hace sino aumentar el bombeo de nuestro corazón pidiendo más y más; y que conseguirá su máximo efecto con la batalla de Salamina. Una batalla que se va gestando poco a poco, con multitud de barreras en el camino y que pondrá al lector en el brete de creer que no va a suceder ( si no fuera porque ya sabemos que sucedió) y que se resolverá finalmente a pocas páginas del final en una batalla de estrategia maestra y con una carga épica galopante.

Se observa el mimo puesto en cada detalle, en el uso del vocabulario y en el cuidado de los efectos culturales y sociales.
Los personajes son firmes y con carácter. Retratados con una evidente personalidad que les dota de una gran credibilidad, tanto en los personajes históricos como en los ficticios como Apolonia o Sicino.
Así, Temístocles se mostrará inteligente pero artero. Fiero en la batalla, donde se situará en primera fila, pero donde se desenvolverá realmente bien será en el terreno político. Temístocles es una animal político (a quien no me extrañaría que hubieran estudiado los queridísimos y bien formados políticos que nos ha tocado vivir) que hará todo lo necesario, todo, para obtener el poder que ansía, pese a que la supervivencia y supremacía de Atenas sea lo único que dice ambicionar. Para Temístocles el fin justifica los medios, y lo demuestra con creces. Es importante tener en cuenta que Temístocles es hijo de mercaderes venidos a más, no de línea directa de las ilustres familias Eupátridas, por lo que los aristócratas de la ciudad, como Arístides o Filipo, no verán con buenos ojos sus ideas y siempre serán contrarios, pero poco tendrán que hacer ante la astucia de un rival como Temístocles.
Negrete consigue hacernos disfrutar y emocionarnos con la gesta "olímpica" de Fidípides e indignarnos ante la arrogancia de los reyes espartanos, al tiempo que engrandece el honor de Leónidas.
La mayoría de los personajes serán meros títeres del protagonista, bien de un modo consentido, como en el caso de Milciades, encantado de que lo utilicen si puede apuntarse el tanto a su nombre, o de forma intencionadamente manipuladora en la mayoría de las ocasiones, incluso los dos traidores acabarán metidos en este mismo saco, de quienes no diré sus nombres por si acaso quedare alguien que no hubiere leído la novela.
Las mujeres también tienen un papel relevante en la novela, pese a ser una época histórica en que la mujer era denostada y recluida a las laboras de la casa y al cuidado de los hijos, el autor les otorga la oportunidad de ofrecer algo de humanidad y calor al frío personaje de Temístocles, bien sea a través de la sensualidad de Artemisia de Halicarnaso, una mujer de casta, con fuerza y carácter que hará enfurecer incluso al mismo Jerjes, o bien a través de Apolonia, a quien en un principio acogerá como huésped en su casa al sentirse culpable por no cumplir el tratado de ayuda a Eretria y que, finalmente, amará y tomará como esposa, hastiado ya de Arquipa, su esposa; o de su madre, siempre un remanso de paz y cordura, y un colchón de reposo para Apolonia ante la situación de vivir con la esposa de su protector.
Tal vez dé la impresión de que la novela es una colección de ardides deshonestos de Temístocles, pero no es esa mi intención; las 544 páginas de la novela dan para mucho más: política, amores, heroísmos, situaciones cómicas, tensiones, aventuras, espionaje, traiciones,, sangre, genio y mucho más.

La novela, por supuesto, también tiene sus ratos malos y he de reconocer que no tiene mi máxima puntuación pues, si bien su longitud puede ser necesaria, ha habido momentos en los que me ha parecido que sobraban páginas, y en algunas ocasiones me ha resultado un tanto tedioso, así como que en algún momento creo recordar que algún comentario me ha chirriado por parecerme demasiado coloquial o moderno.

Pese a estos brevísimos apuntes he de recomendar encarecidamente la novela a todos aquellos amantes de la historia. Una novela bien llevada, con personajes carismáticos, con trama más que interesan y creíble pese a lo conocida.
En una palabra, BRILLANTE.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Zarkana


Tengo todos los espectáculos de Cirque du Soleil en DVD y aunque me encantan, por unas causas u otras, nunca había ido a verlos. Tenía muchísimas ganas de hacerlo y la llegada de Zarkana a Madrid me brindaba una oportunidad única. Así que la aproveché y, acompañado por my family, el domingo por la tarde me dirigí al Madrid Arena.

En esta ocasión Cirque du Soleil nos presenta una opera rock que, de hecho, me puso los pelos de punta, ¡vaya voces las de los dos protagonistas!, en la que es la propia música la que va marcando el ritmo de las actuaciones. La música es bastante rítmica, con momentos bastante cañeros y acompañados por un grupo que toca en directo.
Nos encontramos con una historia que se entremezcla entre las actuaciones para dar sentido a todo el conjunto, aunque es bastante surrealista y cuesta cogerle el sentido. La historia discurre con respecto a un mago, Zark, que ha perdido sus poderes y a la persona a quien ama. Para recuperar ambos tendrá que atravesar diversos mundos, el reino de las serpientes; el de la reina araña; el mar; el espacio exterior; el laboratorio del científico loco.
En cada uno de los reinos nos encontraremos con una escenificación

diferente. En algunos casos, como en el reino de las arañas, es fácil quedarse con la boca abierta, todo ello acompañado por efectos de luz, sonido e imágenes configuradas por ordenador proyectadas sobre una pantalla gigante de leds en la parte trasera del escenario que acompasa dichas proyecciones a las actuaciones.

El espectáculo ha sido algo diferente a lo que estoy acostumbrado a ver en la pequeña pantalla. Si bien la emoción del directo no es comparable, me da la impresión de que en esta ocasión se han centrado mucho más en la escenificación y en acrobacias de corte aéreo: funambulistas, trapecistas, saltos en trampolín, acróbatas aéreos..., además de malabaristas y, como no, payasos. Aunque han introducido un elemento que no les había visto con anterioridad, una artista que pinta sobre arena la historia de Zark. Cabe destacar la actuación de los payasos. Con una estética diferente al que estamos acostumbrados y con gags, en ocasiones, de corte algo más complejo que las típicas bromas de los clowns, consiguen distender el ambiente tras las escenas de más potencia musical y complejidad visual. Mi hijo se lo pasó realmente bomba y se reía a mandíbula batiente, algo que no creí que fueran a conseguir.
¡Que puedo decir! Una vez vistos todos los espectáculos en DVD, creo que este no es el mejor de ellos, hay varios mucho mejores, pero a mi me ha dejado fascinado. Reconozco que el tratarse de una ópera rock ha ayudado.
Lo que tengo claro es que no dudaré la próxima vez que vengan a Madrid, ¡a mi me ha encantado!

sábado, 12 de noviembre de 2011

Fin del mundo en Breslau

Un asesino en serie amenaza la ciudad de Breslau; su firma, una hoja de calendario en cada una de las víctimas. El consejero de la sección criminal, Eberhard Mock, descubrirá que las fechas guardan relación con asesinatos cometidos hace mucho tiempo.
Entre la desquiciante falta de pruebas, el consejero Mock tendrá que enfrentarse al abandono por parte de su mujer, harta ya de sus borracheras y maltrato.
Para colmo, los miembros de una extraña secta anuncian la llegada de crímenes y cataclismos de otros siglos.

Fin del mundo en Breslau es la segunda novela de la serie del consejero Mock, que inició sus andaduras en la editorial Alamut con Muerte en Breslau. En este caso, la novela presenta carácter retrospectivo a modo de precuela, pues Mock se encarga de contarla en su lecho de muerte, como un caso interesante que resolvió hace muchos años, para que no se pierda en el olvido.
Es esta una novela negra en la que a Marek Krajewski se le ve a sus anchas, con un estilo preciso y envolvente que se recrea en las descripciones de una ciudad oscura y maloliente y que, convierte al protagonista de la novela en un antihéroe, un ser odiado por todos, incluso por sí mismo.
Krajewski nos ofrece dos novelas en una, por un lado una historia de detectives en los que las pistas serán pocas pero que parecen evidentes, con una trama más interesante y, a mi parecer (que no soy experto en este tipo de novelas) original y, por otro lado, y a mi modo de ver, con el mismo o mayor interés, una novela de personajes en la que todo gira alrededor de Mock. Sus compañeros, su mujer, su sobrino, etc.
Mock es un hombre duro, un buen policía, pero lleno de prejuicios y que evalúa y discrimina a sus subordinados sin piedad; con cierta tendencia obsesiva-compulsiva, diría yo, deprimido por la vida, lo que lo obliga a sentir una pasión atroz por el alcohol y lo acaba convirtiendo en un machista y maltratador empedernido. En torno a él se encuentra su mujer, que lo ama pero está harta de sus continuos desplantes y vejaciones, por lo que decide buscar fuera lo que no tiene dentro de casa y así, se vengará de su marido acudiendo a orgías que la llenan como mujer pero la mortifican como persona.
También el sargento Kurt Smolorz, compañero y único amigo (si se puede llamar así) de Mock se cruzará de lado y veremos un carácter fuerte y leal que no es capaz de resistir la traición.
Aspiramos vaharadas de denso humo y sentimos el repiqueteo de los tacones al andar por el mojado empedrado de Breslau; las calles de la ciudad antigua se yerguen ominosas y llenas de moho a nuestro paso mientras nos adentramos en el escenario del siguiente crimen, y todo ello es interrumpido de golpe por lo ataques de furia o arrepentimiento de Mock. Krajewski consigue crear un ambiente opresivo y saturado de una amoral moralidad.
La aparición de un miembro de la realeza en la vida de Sophie y de la secta Sepulchrus Mundi hace todo más interesante si cabe, pues con la inclusión del don de profecía y del esoterismo nos mete en un extraño juego que va más allá del simple asesinato.
Es cierto que el final es, quizás, un pelín apresurado, lo que le resta algo de empaque, pero no deja de ser una buena novela de orden policíaco.

Para concluir decir que esta es, o fue, otra buena apuesta de Alamut. Lástima que el resto de la serie siguiera otros derroteros.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Bajo el influjo del cometa

Me encontré con este libro de casualidad. En unas brevísimas palabras que crucé con Eumenides (compañero de Sedice), me aconsejó el libro de Jon Bilbao en el que la portada era el dibujo de un caballo. Como se puede ver, esa portada corresponde al libro que reseño a continuación y, he de decir, que ha supuesto una sorpresa encontrar cuentos de corte realista, con cierto tono americano, escritos por un español, y de una calidad tan alta.
Bajo el influjo del cometa está formado por 8 cuentos, siendo el último de ellos el que da título al volumen. Intentaré hacer un pequeño resumen de cada uno de los cuentos sin desvelar nada demasiado importante.

* Los espías: La llegada de unos nuevos inquilinos cambia la vida de la pareja que vecina. Son muy raros: leen la Biblia todos los días y parecen muy reservados. Este será el punto de partida que obsesionará a la pareja, y que centrará su modus vivendi en controlar todo lo que hacen.
* Belígero: Una joven cansada de la vida de ciudad y de su trabajo en la TV se trasladará a un pequeño pueblo de montaña para descansar y contactar con la naturaleza. Allí entablará cierta relación de conveniencia con una anciana que tiene un televisor, lo que le permite ver todos los días el programa en el que trabaja su hermana. Por otro lado, un zorro se cruzará en su camino y será el nexo para su comunión con la naturaleza.
* Una victoria parcial: Una pareja visita una pequeña cala que conocieron cinco años atrás, con la intención de recuperar recuerdos que devuelvan la chispa a su matrimonio. Esta vez les acompaña su bebe, y la visión de una ballena varada alterará el curso de la que iba a ser una bella jornada romántica.
* Soy dueño de este perro: Una pareja observa como unos hombres arrojan un cachorro de perro al agua. La mujer no duda en salvarlo y hacerse cargo de él. Serán felices junto a él, pero con el tiempo descubrirán que el perro no es exactamente como habían pensado.
* El mejor regalo posible: El veterinario se dirige a casa de Beatriz, su amante, para darle una sorpresa. Es su cumpleaños y llevan casi 3 meses sin relaciones sexuales pues ella acaba de ser madre. No espera que será él quien se lleve una sorpresa mayúscula.
* Un padre, un hijo: Padre e hijo con escaso trato deciden hacer junto el viaje anual al cementerio para honrar la tumba de su esposa y madre. En el viaje el hijo conocerá mejor al padre, y descubrirá que la vida de su padre no es tan oscura como pensaba.
* Ha desaparecido un niño: La desaparición del hijo del alcalde pondrá en guardia a los vecinos, que se organizarán en grupos para realizar una batida de búsqueda.
* Bajo el influjo del cometa: La llegada del Hale-Bop a la Tierra en el 97 produce la pérdida de corriente eléctrica de una gran zona urbana. Ante la total ausencia de luz, los vecinos tienen que montar guardia frente a la rapiña como si de una ciudad sin ley se tratase.

Jon Bilbao se muestra como uno de los grandes cuentistas españoles de los últimos tiempos. Con un estilo muy vivo y cuidado es capaz de recrear cada escena en nuestra mente con una amplia visión descriptiva.
Si bien es cierto que no todos los cuentos están al mismo nivel y, alguno, como El mejor regalo posible, me parece fuera de lugar; en su conjunto podemos decir que nos encontramos ante una selección de relatos de una gran calidad.
Relatos, todos ellos, con un nexo de unión, por un lado nos encontraremos con que en todos ellos existe un detalle, un objeto o entidad que constituye la pieza clave del puzzle, algo que encauza todo el cuento: un zorro, una ballena, un perro, un niño, etc., y por otro, se puede apreciar el buen hacer del autor al mostrarnos los más profundos recovecos del alma humana, aquellos e los que todos renegamos pero que, en el fondo, todos llevamos dentro. Y es así por que, si escarbamos en nuestro interior podemos observar como las acciones más aberrantes de los protagonistas de la antología las hacemos nuestras, y no sólo de pasada.
Me parece que Jon Bilbao es un experto en el retrato del alma humana en su faceta más personal y secreta y que es capaz de escribir de forma fluida y eficaz los espacios escondidos que no atrevemos a mostrar y consigue hacernos reflexionar acerca de ellos.

En definitiva, una colección de relatos muy, muy recomendable, más si cabe ante la cuidada edición de Salto de Página, como siempre.

lunes, 31 de octubre de 2011

Botchan

Vuelvo a mostraros algo de literatura japonesa. Esta vez, de la mano de uno de los narradores por excelencia del Japón, Natsume Soseki, y de la novela que lo catapultó a la fama, Botchan.

El protagonista es un ingenuo, al tiempo que cínico, joven tokiota apodado Botchan, que tras obtener un título en ciencias es contratado para impartir clases en un colegio de la isla Shikoku. Allí intentará subsistir a las travesuras que día a día le gastarán sus nuevos alumnos, algo que llevará muy mal y, dado su impaciente carácter, no será capaz de atajar de buena forma.

No sé por qué, pero siempre había pensado que Soseki era un autor a quien había que leer con calma, dada, lo que yo pensaba, su densidad y elevado grado de filosofía pero, tras leer Botchan, veo que me equivocaba de parte a parte. La literatura de Soseki se desliza ante nuestros ojos como seda llevada por el viento y, al menos en esta novela, se muestran con sencillez la mayor parte de las ideas que el autor quería expresar, de tal modo que resulta muy sencillo seguir la obra. Tal vez sea porque parte de la misma puede considerarse paralela a la propia experiencia del escritor y el personaje de Botchan sea una suerte de alter ego del mismo Soseki.
El estilo de Soseki es elegante y muy correcto, como corresponde al de un caballero japonés, pero nada recargado y de una sencillez tal, que permite que las páginas vuelen a toda velocidad ante nuestros ojos.
El autor nos presenta a un joven, no especialmente inteligente, que tras obtener una titulación en ciencias partirá a una lejana ciudad para dar clase a una pandilla de díscolos muchachos que aprovecharán la ingenuidad y el carácter tendente a la beligerancia de su nuevo profesor para gastarle broma tras broma.
Desde niño Botchan ha sido independiente y muy cínico y siempre ha estado protegido por la criada (Kiyo) pues, a pesar de todo, es un hombre ingenuo por naturaleza. Por ello, tras la muerte de su padre, su hermano venderá la casa y le dará una pequeña cantidad. Este será el punto en el que se decidirá a marchar lejos a dar clase pero, siempre tendrá presente a Kiyo en sus pensamientos.
Botchan mostrará desde el principio su inseguridad y entrará al trapo de todas las bromas, consiguiendo incrementarlas en lugar de aplacarlas. Es un personaje cínico de campeonato y, lo primero que hará al llegar al colegio será poner apodos a todos los profesores: el puercoespín, el calabaza o el camisarroja, entre otros. Se siente superior a todos, profesores y alumnos, a los que considera unos paletos pueblerinos pero, en cambio, esa es la imagen que él proyecta, la de alma cándida e inmadura, algo que aprovecharán los alumnos para hacerle la vida imposible y los profesores para meterle en sus luchar de poder y, jugando con su ego y, con dimes y diretes, intentarán llevarlo a su terreno.

Soseki nos muestra también una sociedad marcada por las tradiciones, donde cada gesto denota sobriedad y cada elemento urbano nos sumerge en un espacio perfectamente calculado para ser armoniosamente perfecto, pero también nos muestra que esta sociedad esconde en su interior lo mismo que aquellas culturas más occidentalizadas: el gusto por las bromas, por el egoísmo, la chanza vil y el ansia de poder.
Soseki nos hace partícipes del sosiego y la calma, de los sencillos placeres del Japón: unos baños comunes; unas camas sencillas; unas viandas suculenta cuyos nombres parecen arrostrar milenios; amén de las geishas. Y también nos muestra, a modo de crítica, aquello que con tanto celo pretenden ocultar: bromas crueles a los que consideran diferentes; prejuicios, abusos de autoridad, menosprecios e inquinas; ansias de lo ajeno.
A través de Botchan visualizaremos todos estos pasillos desde los ojos de un niño, de un inocente que en su humilde verdad es capaz de creer lo primero que ve o escucha y de cambiar de opinión según "le soplen" en la cara.

No podemos olvidarnos de Kiyo que será el verdadero sustento para el alma de Botchan, el auténtico apoyo sin cuya ayuda, sin cuyos recuerdos, lo habrían hecho abandonar muchísimo antes. En la presencia de Kiyo observaremos también el homenaje a los mayores; el respeto a quien nos ha cuidado y nos ha ayudado a tener una vida mejor.

El final de la novela no puede ser otro que el que es: sencillo y triste. Lleno de nostalgia y de recuerdos pero también de amor y esperanza.

Me ha parecido una novela muy agradable. Una novela tierna y divertida que pese a parecer sencilla puede quedar grabada bastante tiempo en la memoria, obteniendo nuevos resultados con cada vuelta que le damos en la cabeza.

En definitiva, una novela para disfrutar; un autor para leer pensando, o pensar leyendo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Zombi

No me había llamado la atención el libro que reseño, pues no me atrae el tema zombi, aunque una vez leído, veo que en esta novela la palabra tiene un significado netamente diferente al utilizado popularmente. A pesar de ello, NGC tuvo la gentileza de enviármelo pese a no haberlo solicitado, y aquí os presento mi impresión sobre ella. Una opinión cargada de contrasentidos y que no sé si servirá lo suficiente a aquellos que la lean.
Como todo lo editado por NGC, me encantó el formato de la publicación y nada más leer el texto de contraportada sentí como me llamaba la atención.
Abrí el libro y comencé a leer. Me encontré con un prólogo escrito por Francis P. Hernández que me echó el ánimo al suelo. Me pareció de una pedanteria y una prepotencia rayando en la imbecilidad más absoluta (no el autor claro, sino su escrito), tanto es así, que por poco no cierro el libro y lo dejo en la estantería olvidado pero, afortunadamente, el prólogo terminó rápido y me puse con la novela en sí.
Ya desde las primeras páginas conocemos a la protagonista identificándola con la ilustración de portada. Desde el inicio observamos que es un tipo de persona a quien no estamos acostumbrados a ver: dura, irreverente, sin apegos, carismática y brutal.

Jezabel es una zombi, una muerta en vida. Alguien a quien se le ha diagnosticado una enfermedad que sin previo aviso la enviará al reposo eterno. El tiempo que le queda es un préstamo y decide aprovecharlo estirando los disfrutes al máximo, no preocupándose por nada y haciendo todo lo que le venga en gana, el 99% de las veces ilegal.
Por ello forma parte de un grupo, La cofradía de los muertos, todos ellos en similar situación médica que Jezabel, y que se dedican a organizar peleas clandestinas entre ellos con resultado mortal y grabadas en vídeo para ser visualizadas en internet por millonarios sin escrúpulos.

Así nos meteremos de lleno en un mundo donde la droga, la prostitución, la violencia, la pobreza y la marginación campan a sus anchas , y de la mano del autor caminaremos por oscuras calles de mohosos empedrados con perversos ojos que acechan tras las esquinas. Una ciudad difícil de identificar y que podría ser más real de lo que parece, y digo "podría", precisamente porque no frecuento nada parecido pero imagino que la sociedad humana puede llegar a ese extremo, y más.

Zombi es una novela cruenta, dura, visceral y sin tapujos en la que todo es demasiado explícito, donde las drogas son drogas de verdad, el sexo, sexo y la sangre, sangre, algo que reconozco que no me ha gustado demasiado y determinadas escenas s eme han quedado grabadas y me han producido un serio impacto moral así como visual. Tal vez sea porque tanto la historia en sí, como la forma de escribir de Díaz Olmedo me recuerdan mucho al Club de la lucha de Palahniuk y, he de decir, que tampoco me gusta Palahniuk (es probable que el prologuista me tilde de blandengue remilgado pero... me la pela).

Trama como tal, no hay trama, Díaz Olmedo se basta con mostrarnos la vida de uno de estos pervertidos personajes y su elenco de compañeros, a cual más histriónico y patético. Así, nos encontraremos con Jezabel, que ejerce de heroína ante mediums, brujos y predicadores que con engañifas dicen hacer milagros. SE convierte ante estos delincuentes de pacotilla en la defensora y escudera moral de los desfavorecidos mientras que por otro lado se convierte en la más depravada y sádica hija de puta al no permitir que un compañero que se ha curado pueda salir del grupo. Lo siento, pero me es imposible epatar ni aceptar a un ser así y, por tanto, la novela no ha conseguido transmitirme esa pasión que pretenden destilar sus páginas.
Conoceremos también a Carol, pervertida, depravada, sádica y cruel que disfruta con el dolor ajeno y no lo oculta en ningún momento, al contrario que la protagonista; o a Mara, la amiga de Jezabel, nunca ha peleado y por tanto nunca se ha preparado. Dulce y cándida debe convivir con unos amigos que asesinan sin reparos ni remordimientos.

Juan Díaz Olmedo escribe con pasión y precisión, en mi opinión, remarcando en exceso las descripciones, en las que se hace difícil encontrar una frase en la que haya algún sustantivo sin un par de calificativos, algo que me agrada por la minuciosidad en la descripción pero que, en esta ocasión, se me antoja rebuscado y artificial en exceso.
Nos encontramos ante una obra visualmente muy potente, dura y oscura, con imágenes que asaltan la mente y líneas que patean la boca del estómago con dureza. Una obra violenta y muy gráfica que no tengo claro como calificar, pues a mí no me parece negra y, si bien es cierto que nunca había oído el término "bizarre noir", me parece que encaja como un guante para esta novela, pues es algo realmente negro, grotesco y extravagante.
Una novela en la que el componente psicológico y social se lleva al extremo y nos hace pensar en las aficiones de aquellos que tiene de todo, que el dinero es su castigo y no saben como gastarlo; y en aquellos que ya no esperan nada de la vida y saben que cada instante puede ser el último. En mi opinión, el autor ha buceado demasiado profundo en la idea de que lo ilegal, lo prohibido, supone la mayor descarga de adrenalina y, tal vez, por esto no me he creído la historia y no me ha convencido del todo. ¿Qué harías tú si te quedase poco tiempo de vida?
No obstante, reconozco el buen hacer del autor y el soplo de pútrido aire que supone esta novela para la literatura de género, y recomiendo su lectura, por un lado, como alternativa a lo mismo de siempre y, por el otro, como reconocimiento a una editorial que creo dará mucho que hablar y a quien he de alabar el buen trabajo que están haciendo pese a que esta novela no me haya agradado del todo.

sábado, 22 de octubre de 2011

Lavinia

Tenía muchas ganas de leer Lavinia, una novela que aunaba, a priori, un par de elementos que valoro profundamente: un autor de reconocida solvencia, y una historia con elementos fantásticos sobre un trasfondo real o cuasi-real. Así, Lavinia reunía ambos, una gran autora como U. K. Le Guin, y una historia basada en La Eneida. Por lo tanto, antes de comentar un poco la novela, puedo adelantar que se han cumplido las expectativas que tenía puestas en ella, y Lavinia me ha encantado.

Lavinia, hija de Latino, Rey del Lacio, ha crecido en un reino de paz, libre de guerras. Con la llegada de la madurez se le presentará la obligación de tener que contraer matrimonio y, no le faltarán pretendientes pero, ella, fiel a lo que ha vaticinado el oráculo esperará la llegada del extranjero con quien deberá desposarse.

Con el cuidadoso tiento que la caracteriza, ha arrancado del ostracismo a Lavinia, un personaje a quien Virgilio dio un papel de apenas un par de líneas, y la ha convertido en una actriz importante por derecho propio; una mujer con fuerza y personalidad, consiguiendo de este modo, en mi opinión, complementar la obra del romano dotándola de una visión más humana y más enriquecedora desde una perspectiva femenina externa.
U. K. Le Guin se sumerge así en la mítica Eneida y, con la sutileza de sus palabras y la elegancia con que las combina, nos acerca a una tierra poblada de bosques y ríos, donde los hombres pretenden vivir en paz y los dioses son adorados como tales; de gentes sencillas con quehaceres sencillos y de ancestrales tradiciones arraigadas; donde una mujer no posee poder alguno y, sin embargo, puede decidir el destino de un pueblo.
Y por estos tranquilos campos de labranza y empedradas calles camina tranquilamente la cándida Lavinia, hasta que se enfrenta a la cruda realidad de tener que contraer matrimonio. De entre los pretendientes destaca Turno, el sobrino favorito de su madre (a quien no dejaremos de pensar si no se estará beneficiando), un joven guerrero, orgulloso y soberbio que se siente el único merecedor de su mano y heredad. Pero Lavinia no accederá aún, a sabiendas de que pondrá en peligro al reino, pues en sus visitas al oráculo de Albunea, el poeta le habrá contado su vida y le habrá dicho que debe esperar la llegada del extranjero Eneas para, junto a él, fundar un linaje que dará lugar a la gran Roma.
De esta forma Le Guin pide permiso y rinde homenaje a Virgilio, pues no es otro sino él, el poeta que rebela Lavinia la historia que él está contando y que ella deberá terminar. Y así, Lavinia se convierte en un personaje peculiar, sabedora de su propio destino y que asume a pies juntillas sin pretender cambiarlo.

Como siempre, Le Guin destaca por el sentido sociológico y humanista de sus obras, y en esta no podía ser menos. Mostrándonos una sociedad apegada a los valores tradicionales donde las mujeres se dedican a cuidar de sus casas y a atender los altares familiares y el poder reside por completo en los hombres. Pero es característico también de la autora un cierto toque feminista, algo que se puede observar en la propia protagonista al otorgársele actividades y actitudes impropias de su tiempo, así como en la "revuelta de las mujeres" en el "rapto" de la protagonista por parte de su madre".
En general, los personajes están estupendamente construidos, con una voz propia que los acerca y define. Así, nos encontraremos con la arrogante y soberbia Amata, madre de Lavinia; con Latino, padre de la misma y cuya única meta es terminar sus años con el reino en paz; con Turno, prepotente y orgulloso; con Ascanio, el hijo de Eneas, rencoroso y siempre bajo la sombra de su padre; y, como no, con Eneas, duro, curtido y justo o cruel según la necesidad, pero siempre ansioso por vivir su vida junto a Lavinia.

Tratándose de una obra sobre la Grecia Clásica, no podemos menos que pensar en mitología, algo que Le Guin no olvida, pero consigue transmitírnosla de forma diluida, escondida en los altares familiares, en las plegarias de las mujeres o en las premoniciones de los personajes haciendo, por tanto, que sea una fantasía más fácil de creer.
Con esta novela la autora otorga una nueva dimensión a La Eneida pues nos ofrece de forma firme y coherente la voz de un personaje secundario como Lavinia, al tiempo que nos recuerda y esclarece datos de la obra original.

He disfrutado con la fantasía de Terramar y con la ciencia ficción de Los desposeídos. Ahora le ha tocado el turno a la historia, y veo que Le Guin es una maestra en todo aquello que escribe.
En definitiva, una obra deliciosa, alejada de los habituales registros de Ursula K. Le Guin pero en la que se puede apreciar su mano en el estilismo y sencillez de la narración en la que no puedo sino rendir pleitesía a la narración que el poeta ofrece a Lavinia sobre el inicio de las hostilidades y el desarrollo de la contienda, en apenas unas páginas, Le Guin nos ofrece una batalla entera cargada de imágenes sangrientas de las que gotea una excepcional poesía.
Una novela altamente recomendable par aquellos amantes de los mitos clásicos y para aquellos que no; para los que disfrutan con la fantasía y para los que no gustan de ella.

sábado, 1 de octubre de 2011

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, REY!

Mi hijo Álvaro cumple 9 años y necesito felicitarle con aquello que más le hace sonreir.

¡FELICIDADES, MI YA NO TAN PEQUEÑO BAKLAVA! ¡TE QUIERO CON TODA MI ALMA! MUUUUUUAK


video

Sorteo 2.1

Bueno, la verdad es que esto ha sido un poco pobre, pero ¡qué le vamos a hacer! Esperaba, por lo menos, 10 personas, pero como veo que no hay forma, habrá que hacer el sorteo así. Repartiré 10 números a cada uno y los 30 restantes quedarán libres para mi. El ganador será aquel cuyo número coincida con los dos últimos números del sorteo de la ONCE del 12/10/11, o sea, el miércoles que viene (pasado mañana).

Earendilion - 01 al 14
Neovallense - del 15 al 26
Sawayn - del 27 al 38
Susana Eevee - del 39 al 50
J. A. Oliva - del 51 al 62
Gallofa - del 63 al 74
Tatty - del 75 al 86
Earendilion - del 87 al 00


El resultado será anunciado como actualización de esta misma entrada. No haré una entrada nueva.

Suerte!!!

viernes, 30 de septiembre de 2011

El arte del asesino

Nunca me había dado leer una de las modas de los últimos años, la novela negra de origen nórdico aunque, dadas las buenas críticas, tenía claro que algún día tendría que lanzarme a por el Millennium de Larsson. Por eso, cuando me tocó en un sorteo por ahí, El arte del asesino, de Mary Jungstedt pensé, "esta es la mía, vamos a ver que tal está este tipo de novelas". Sinceramente, es mi opinión, pero espero que esta novela y/o autora no sea de lo mejorcito en este campo.

En la isla de Gotland aparece un cadáver colgado de la muralla de la ciudad de Visby. El personaje en cuestión es un conocido y reputado galerista de arte. Con muy pocas pistas, el equipo del comisario Anders Knutas investigará el caso, pero a los pocos días, un nuevo asesinato de otro miembro del gremio pondrá a la policía en jaque, que tendrá que acelerar su investigación para capturar al asesino.

Esta es la cuarta entrega de la serio del comisario Anders Knutas, todas ellas en la isla sueca de Gotland.
No sé como serán los tres libros anteriores pero en éste, la autora, Mary Jungstedt me ha parecido una aficionada. Su prosa me ha resultado bastante lineal, casi prosaica y anodina, con pocos matices y excesivamente clicheada. Si bien es cierto que el ritmo es bastante rápido y anima bastante a su lectura, ésta se produce por un afán de saber si realmente pasa algo nuevo más que por que nos haya enganchado la trama que, de nuevo, resulta muy lineal, con apenas puntos de tensión o cambios de ritmo interesantes. Lo intenta al introducir algo de disputa en el grupo cuando se elige al sustituto de Knutas, pero queda en rabieta de colegio más que en una sensación clara de serios problemas en el ambiente laboral.
Los personajes no están del todo mal y podrían dar mucho más juego si en lugar de meter aspectos del pasado que nos permitan entenderlos, con calzador, se hubiera hecho con más tino y sin romper el esquema argumental. En esta ocasión, la autora inserta sin ton ni son, fragmentos del pasado de cada personaje para que nos familiaricemos pero, a mi parecer, resulta bastante artificial y cansino.
En teoría hay un personaje de esa novela que cobra especial protagonismo en las anteriores (o eso he leído); se trata del periodista Johan Berg. En este caso se limita a seguir a algún sospechoso y frecuentar algún club para obtener información por su cuenta. Esta cuasi-investigación está narrada de forma vaga y escasa pero parece que Berg se haya comido el mundo.
La ambientación tampoco es que me haya parecido muy especial pues la autora no se recrea demasiado en la descripción de escenarios urbanos ni zonas importantes, por lo que no se puede disfrutar demasiado del "idílico paisaje de la isla" que indica la contraportada.
En cuanto a la solución del caso, se nos presenta sin gracia, mal rematado y a la carrera en las últimas 20 páginas, engarzando datos así como así con elementos, a mi modo de ver, cogidos con tenazas calientes de una investigación seria que, la verdad, yo no he visto por ningún lado.

En definitiva, una obra que no me ha gustado. Por lo menos he de otorgarle el que haya conseguido que le conceda el beneficio de la duda a la literatura nórdica y por eso no lo he suspendido en mi puntuación particular pero, eso sí, de volver a estas novelas, no será con esta autora.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Eclipse en Malasaña. Una zarzuela negra

Lo primero que leí de Jack Mircala fue un pequeño cuentecito titulado Verlian y el talismán extraviado. Ya entonces quedé sorprendido con su trabajo, pues este cuento se convertía en algo mucho mayor al observar detenidamente las ilustraciones. Posteriormente me hice con Siniestras amadas en las que el autor homenajea a las mujeres de las obras de Poe, de quien es profundo admirador (y que, además, cobra un papel destacado en el título que comento en esta reseña), en esta ocasión, tan sólo las ilustraciones y el pequeño addendum metodológico son de su cosecha. Finalmente, cuando puse los ojos encima de Eclipse, se cumplieron mis expectativas: una prosa realmente deliciosa, unas ilustraciones soberbias; según mis gustos, como siempre.

Eclipse en Malasaña narra la historia de Siniestro, un chico indolente y alicaído sin ninguna ilusión por la vida. Siniestro vive en Malasaña y tras conocer a Eclipse, una huérfana muy especial, surgirá una sutil historia de amor que hará cambiar la visión del mundo de Siniestro. Lástima que las historias bonitas no siempre tengan finales felices.

Esto podría ser un resumen muy, pero muy a grosso modo, pues Eclipse en Malasaña es mucho más, y el elenco de personajes que desfilan por sus calles, así como los actos descritos, forman una novela calidoscópica y circular con multitud de frentes y sentidos.
Mircala se nutre de diversos maestros, tanto del ámbito literario, como musical y cinematográfico y, por un lado, se observan claras influencias de autores como Le Fanu (por ejemplo, probad a cambiar las letras de su apellido), Poe, Lord Dunsany, así como de Coleridge o Byron, algo que se puede observar en la minuciosidad de su prosa, cargada de un elevado componente lírico, casi musical pero al mismo tiempo, cuidada y añeja sin ser excesivamente recargada, como los antiguos góticos y románticos alemanes.
Por otro lado se observa una marcada influencia gótica en todos los aspectos, incluso visualmente se puede observar la influencia de grupos como Depeche Mode en la apariencia de los personajes protagonistas, así como en otros detalles.
He mencionado también la cinematografía, en la que Mircala se muestra ferviente seguidor de Fritz Lang, de Aki Kaurismäki y de Tim Burton, como puede observarse en sus maquetas, a quienes, junto con Poe o Kirchner, no duda en homenajear en esta obra dándoles papeles relevantes. Los tres serán personajes importantes en la zarzuela que se nos ofrece. Y digo Zarzuela, pues todo la obra no está sino diseñada como una zarzuela, una zarzuela negra de 39 actos en la que las escenas se entremezclan entre sí solicitando la atenta mente del lector para colocar cada pieza en su lugar y poner en orden el rompecabezas con el que nos reta el autor. Un rompecabezas en el que la sinergia entre texto e ilustración funciona a la perfección, tanto, que no tendría sentido el uno sin la otra.
Como he dicho, un texto delicioso y muy cuidado, dotado de una fuerte plasticidad y con una trama corta en extensión pero muy larga en contenido, pues en la misma distancia se pueden pergeñar varias subtramas igual de interesantes.
Con unos personajes sobriamente definidos pero en los que bastan unas breves pinceladas, junto a la imagen de los mismos, para aflorar nuestras simpatías, desconfianzas o el más exarcebado odio.
Una historia con un personaje principal, el barrio de Malasaña, cuidado al detalle, y lleno de calles adustas con gruesos adoquines por las que Mircala entremezcla el XIX y el XX y hace caminar escritores famosos, canallas, cineastas de éxito, circenses al más puro estilo del Grotesque Horror Show, hipnotizadores, taberneros, descarriados, ricachonas, ángeles desvalidos y ángeles de la guardia entre otros, pero sobre todo, el aroma de la historia de un barrio tan importante para Madrid.
Como decía, por otro lado están las ilustraciones, algo que a mí, que más que manitas soy manazas, me deja patidifuso, pues la técnica de trabajo de Mircala consiste en crear en cartulina cada personaje, cada imagen y cada pieza del decorado para, una vez configurado a su antojo según la escena, fotografiarlo, creando, por así llamarlo, "dioramas" de gran belleza.
A través de rectilíneos armazones se pueden apreciar los sentimientos de los personajes según sus poses y facciones y, pese a que evidentemente la cara permanece inalterable para cada escena, consigue los efectos deseados con la narración.
Es tal el grado de detalle de cada escena que resulta imposible no detenerse en cada una buscando en cada rincón, en cada pared y pieza de mobiliario, un detalles que nos pueda ofrecer algo nuevo, o simplemente recordar si la última vez que lo observamos estaba en ese mismo lugar en que ahora lo vemos.
La estética gótica a la vez que romántica de las ilustraciones, unido a los intrincados arabescos ornamentales y a la enorme multitud de texturas y colores del papel, nos ofrecen imágenes que se quedan en la retina y resulta difícil olvidar.

En definitiva, una auténtica joya del más alto nivel, tanto literario como visual, que debería estar en todas las bibliotecas. Un autor, para mí, de un enorme talento, al que con justicia debería llegarle una oportunidad para trabajar con una editorial grande (este comentario es personal y lo lanzo a ver si alguien con poder en este campo se hace eco de él, jejeje).

Tal vez la reseña haya sido demasiado entusiasta y no sea del todo objetivo, pues es evidente que a mi me encanta.
Por cierto, si alguna vez tenéis la oportunidad de ir a ver alguna de las exposiciones de este madrileño, no os lo perdáis. Sinceramente, es espectacular.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El duende del hogar

Cuando decidí hacerme con este libro, no conocía a su autora, Nadezhda Teffi (el nombre es, en realidad, algo más largo, perobaste con decir que era más conocida por Teffi), ni tenía la más remota idea del contenido del mismo, ni siquiera me había molestado en informarme lo más mínimo, pero lo que sí tenía claro era que una autora que había enamorado por igual a Lenin y al Zar Federico III, mentes opuestas donde las haya, tenía por fuerza que resultar interesante y sus textos me inquietaban y asaltaban pidiéndome vehementemente su lectura.
Puedo decir que, Teffi me ha sorprendido. No esperaba tanta frescura en cuentos tan lejanos en el tiempo aunque, ciertamente, muchos de ellos son completamente extrapolables a la época que nos toca vivir.

Hay recogidos en esta obra, 15 relatos, o pequeñísimos cuentos, de esta autora hasta ahora inédita en España, pero muy famosa en su época y país.
Teffi, con un lenguaje fino, elegante y preciso, bebe de las fuentes de Gogol, al embarcarse en algunos aspectos tradicionales y de Chejov, al querer recalcar el ridículo de la cotidianeidad, pero llegando un paso más allá en su meta de mostrar el modernismo y de satirizar la vida.
De esta forma, la pluma de Teffi se convierte en punzón y no deja títere con cabeza, atacando al estado, a las arraigadas costumbres del pueblo ruso, a las férreas normas de control, al amor casto, al religioso, al trabajo duro, a la ilusión, a la mera inteligencia en sí.
Dentro de este tono satírico y mordaz podemos encontrar elementos de auténtica crueldad como en el caso de A caballo regalado..., en el que a un funcionario le toca como premio de la lotería, un caballo, y las normas no permiten que se libre de él, por lo que acabará consumido por las deudas e incluso devorado por el caballo; o como en el caso de La bestia no viva, en el que el regalo de navidad de la pequeña Katia, una oveja de peluche, acabará siendo despedazada por una rata; nos toparemos con momentos que serían perfectamente válidos para nuestra época como en La carrera de Ecipio Africanus, en la que un periodista inventa la noticia de un traslado de jirafas a través del continente para mantener a la población ocupada o como en Un abogado de moda, en el que un abogado defensor acabará pervirtiendo el caso que defiende, llegando a ser fiscal y logrando la pena de muerte para su propio defendido.
En esta antología hay también, cuentos de máximo rechazo y burla cruel a la represión y las normas del estado soviético, como en el caso de Nuevos valores, en el que un grupo de niños se reunen en asamblea para debatir sobre asuntos importantes, principalmente el amor y solicitando para ellos, los mismos derechos que las mujeres y acabarán liándose a mamporros o, la magnífica Educación política, en la que un anciano va a pasar unos días a casa de sus hijos y se encuentra en un estado constante de paranoia persecutoria.
En algunos casos, Teffi llega a rozar el ridículo. Sus cuentos, casi kafkianos son una verdadera delicia, como el ya mencionado A caballo regalado...
Teniendo en cuenta la oscuridad mitológica que encierra la madre Rusia y, esto es una apreciación mía, siempre me he imaginado al pueblo ruso de hace cien años, como aldeanos avejentados, taciturnos y sombríos (a lo mejor muy parecidos a las gentes de pueblos recónditos de la postguerra española, pero con la diferencia de un clima que hace más misteriosos a los rusos) vamos, que son cosas mías, pero no puedo evitar imaginármelos así. Bueno, a lo que iba, teniendo en cuenta la idiosincrasia rusa del siglo pasado, no podían faltar cuentos más tradicionalistas, como La bruja, en la que una pareja contrata como personal de servicio a una joven a la que no serán capaces de despedir y que les hará incluso cambiar de casa, o Viejas, en la que un par de ancianas se reunen anualmente para zaherirse mutuamente al recordar viejos amores. Cuentos estos en los que se observa la influencia de sus antecesores y que influirán a sus sucesores.
Pero desde luego, los cuentos que más perturban el corazón son aquellos que echan por tierra los estereotipos y los vuelven del revés como, por ejemplo, Un amor dichoso, en el que una pareja queda en un parque para pasear, y su charla romántica no va a la par con sus sentimientos reales. Cinismo pudro y duro a saco en este cuento; o como en El examen, en el que una alumna hace gala de esfuerzo de estudio para un examen pero lo único que hace es rogar a Dios que le permita aprobar; o, desde luego, con Idiotas, con el que pega una patada en los mismísimos a la Inteligencia, al dar los rasgos más típicos de la idiotez. Os aseguro que he pasado un largo rato mirándome al espejo con este cuento.

En definitiva, 15 cuentos, 180 páginas de disfrute lector (aunque he de reconocer que al final, justo con el cuento que da nombre al volumen, se me ha hecho un pelín pesado).
Un conjunto de cuentos con el que Teffi explica a las claras el mundo que nos rodea, sin ambages, las cosas son así, y así las cuenta; pueden ser crueles, pero son como son, no hay que darle más vueltas. Tal vez produzcan cierta hilaridad pero es que, a lo mejor, la vida tal y como la vivimos, es para tomársela a risa.
Como siempre con la sobria, minimalista y elegante encuadernación a que nos tiene acostumbrados Nevsky Prospects y una buena traducción (me arriesgo al decir esto, pues no conozco el ruso. A mi, al menos no me ha chirriado y me ha gustado bastante).

sábado, 24 de septiembre de 2011

El Reich africano

Ha pasado un mes desde mi última reseña. Tengo unos cuantos libros en cartera esperando aparecer aquí pero, la verdad, es que... últimamente tengo una pachorra que no puedo con ella. A ver si consigo relanzar el blog en este último mes con varias entradas.

Vamos a por otra ucronía, mi género predilecto, como ya he mencionado tropecientas veces. En esta ocasión realizamos una incursión en un África sobre la que Hitler ha puesto sus garras, y que, poco a poco, ha ido colonizando con sus nuevos arios. Por un lado me ha parecido una novela muy entretenida y que realmente me ha gustado, pues el grado de aventura ha sido considerable pero, por otro lado, me ha defraudado un tanto, pues el carácter ucrónico que yo buscaba queda relegado a una segundo plano sobre la novela de aventuras al uso.


Burton Cole, un ex miembro de la legión francesa, es contratado para acabar con Walter Hochtburg, un gobernador del partido Nazi, en concreto parte importante de las SS, que parece estar poniendo nervioso a los británicos con la construcción de su autopista panafricana, una autopista que atravesará el continente de parte a parte. Burton Cole accederá de inmediato al saber el nombre de su objetivo, pese a haber dejado la actividad militar por completo para dedicarse a su familia en ciernes, pues un oscuro pasado lo une al dirigente nazi.
El comando capitaneado por Cole será traicionado y sus miembros se dividirán para intentar escapar de los nazis pero, de una forma u otra acabarán siendo capturados y sufriendo distintos finales.

El Reich africano es, en realidad, una muy buena novela de aventuras sobre un más que interesante, aunque sórdido marco histórico alternativo.
Utilizando como elemento distorsionador de la historia la batalla de Dunkerque, en la que, en esta versión, las fuerzas británicas no lograron escapar y fueron masacradas, logrando de forma colateral el consiguiente y total aislacionismo por parte de los E.E.U.U.
A partir de este momento Alemania comenzará acampar a sus anchas por África, en contra de las primeras palabras de Hitler al asegurar que tan sólo se recuperarían las colonias perdidas en el Tratado de Versalles; y mientras "mantiene" la paz con británicos y trata de acabar con la resistencia portuguesa, el Africa Korps pasará a un segundo plano y la maquinaria militar e industrial de las SS tomarán el mando de una colonización a cargo del Obberstgruppenführer Hochtburg, cuyo intento de asesinato por parte del otro protagonista, el inglés Burton Cole, dará el pistoletazo de salida para este vertiginoso pseudothriller geopolítico.

Se observa, por un lado, la gran labor de documentación en que se ha enfrascado Saville y que nos sumerge de lleno en un África dividida entre Británicos y Alemanes, destacando a mi modo de ver, el desglose realizado entre los diferentes regimientos y estamentos de la jerarquía germana. Resulta muy interesante observar las diferentes parcelas de poder así como los entresijos de sus políticas paramilitares.
Guy Saville, con un lenguaje rápido, muy ágil y coloquial nos sumerge sin tregua en una vertiginosa persecución de la mano de personajes bien definidos y a los que resulta sencillo entender y comprender pues todo tiene un motivo y el autor sabe enlazar sobradamente bien las motivaciones de cada uno con determinados aspectos de su pasado para lograr personajes de gran realismo y que fluyen muy bien en una aventura como la narrada.
Poco a poco iremos conociendo el pasado de los tres personajes principales, Cole, Hochtburg y Patrick, el americano compañero de Cole, consiguiendo un mayor acercamiento con el lector y dotándolos de una personalidad viva y atractiva y, así, de este modo, nos encontraremos envueltos en un atentado que surge del más puro deseo de conocimiento de la verdad y de venganza que desencadenará en una implacable persecución a través de África, nacida de un feroz deseo de venganza y odio compartido, pues a través de las páginas entenderemos los motivos que inducen a Cole para matar a Hochtburg y al contrario para querer vengarse de Cole, a quien conoce desde niño (y con esto, es evidente, que ya he indicado que el atentado será fallido).
A través de esta persecución conoceremos la ambición del Obberstgruppenführer, que con inmunda obsesión habrá cubierto su Plaza Central con los cráneos de miles de africanos y que utilizará los huesos de los arios muertos, ya sean de raza pura o de descendencia indirecta, para tamizarlos y, literalmente, asfaltar de pureza aria la autopista panafricana que sueña con construir. Conoceremos los ambiciones y las pasiones de un loco a quien el resto de naciones teme y, que intentará luchar con las armas, el subterfugio y la traición que aún sean capaces de conseguir (y hasta aquí puedo leer).

La novela se divide en dos partes claramente diferenciadas pues, la huida del grupo de Cole se complicará desde el principio, como no podía ser de otro modo para tener una buena aventura, y un grupo partirá hacia Sudán, por la cercanía de la frontera y haberlo establecido como punto de reunión y otro grupo se dirigirá ala Nigeria británica pues cabe suponer que estén siendo esperados por los "cabezas cuadradas" en Sudán, pero para ello tendrán que atravesar Aquatoriana, plaza fuerte de los alemanes.

Particularmente me parece una obra bien llevada, con una trama altamente entretenida y que derivará en momentos de pura tensión e irracionalidad psicológica, (como es lógico cuando de fanatismos se trata).
Si tuviera que poner algún pero, se lo pondría justo al desenlace final, pues desde muchas páginas antes se ve venir (al menos en esta ocasión yo lo he visto venir) y me ha dejado un poco frío.

Sorteo 2.0

Neovallense
Sawayn
Alisdei


¿Nadie más se va a apuntar al sorteo?

Espero que por lo menos se llegue a 10 para llevarlo a buen puerto, si no tendré que buscar cualquier otra solución, venderlo o regalarlo a un conocido, ya veremos.

Imagino que de anular el sorteo os fastidiara a los tres, pero somos demasiado pocos.


lunes, 22 de agosto de 2011

Flores de verano

A principios de 2009 leí Lluvia negra de Masuji Ibuse. Por aquel entonces no había leído practicamente nada de literatura japonesa (tampoco es que ahora haya leído demasiado, pero sí algo más), y el tema de las bombas A narradas por supervivientes de las mismas me resultaba interesante, así que me hice con Lluvia negra pues era la única obra de la que tenía referencia en este tema y, la verdad, tampoco es que hubiese investigado mucho más. La novela me gustó, pero no tanto como esperaba. Sentía la necesidad de sobrecogerme, de hundirme en mis fueros y acurrucarme en la cama cual feto al abrigo de las entrañas maternas, pero la novela de Ibuse no me satisfizo lo suficiente. Me gustó el estilo y le cogí gusto, más bien interés, a la narrativa japonesa. Esta sensación ha llegado ahora, de la mano de Impedimenta. No es que me encuentre en una etapa de mi vida en la que me sienta desvalido y necesite recogimiento interior pero, Flores de verano ha logrado lo que no consiguió Lluvia negra; con apenas 120 páginas ha logrado llenar de terror mi conciencia y me ha sumido en un profundo letargo plagado de pequeños monstruos salidos de la más cruda perversión humana.
Nos encontramos aquí con una colección de tres relatos: el antes, el durante, y el después de la bomba de Hiroshima. En está edición no están publicado en el orden preferido por el autor pero funciona muy bien a efectos narrativos para intentar poner en orden cronológico las duras imágenes que recibimos.

El primer relato se nos cruza en la mirada con el título Preludio a la aniquilación, un título con el que Hara nos adelanta el desasosiego que vamos a experimentar y el caos que se viene encima. Hara nos presentará la vida familiar del Japón que se prepara para la guerra, a través de Jun'ichi, el hermano mayor del narrador; Seiji, el 2º hermano; y Shozo, el narrador; y sus correspondientes mujeres y sobrinos. Shozo, con claros tintes autobiográficos nos relatará la contenida, al tiempo que intranquila, vida de una familia medianamente adinerada, en la que observaremos la férrea jerarquía social japonesa a pequeña escala, y podremos ver la preocupación que generaba la guerra con los E. E. U. U.
Asistiremos a los preparativos preguerra de un pueblo entero, trabajando codo con codo en la construcción de diques, cortafuegos y defensas; veremos los campos improvisados de instrucción militar ciudadana; los intensos esfuerzos de las familias para minimizar los daños, así como el pesar y la preocupación que produce en las mismas, la decisión del gobierno de evacuar a miles de infantes, algo que fue una buena decisión para salvar sus vidas pero que, a la larga, generó miles de huérfanos.
En Flores de verano, el segundo de los cuentos, Hara nos sumergirá en el horror de la caída de la bomba, un poético título para ese 6 de agosto en el que un hongo enorme devastó la ciudad e Hiroshima. En el miedo, la incertidumbre, el llanto por los seres queridos a quien no se encuentra y que constituye un verdadero canto hacia la desesperación y la desorientación vital. De golpe y porrazo el mundo ha cambiado y nada es como era, todo se ha vuelto marchito y allá donde se mire sólo se observa desolación mientras se intenta encontrar la salida que permita una evacuación con final feliz de una ciudad humillada hasta la médula. Seremos partícipes de la más fiera desolación, del horror en estado puro y de una tristeza capaz de ofuscar la rabia.
Con De las ruinas, el autor nos sumergirá en los intentos del pueblo por salir adelante. El intento de supervivencia de un pueblo orgulloso que no puede olvidar lo sucedido y a pesar del fin de la guerra no habrá un día ni una persona que no tenga alguna terrible anécdota que contar. Un relato que nos hará recordar lo mejor y lo peor de la condición humana.

Tamiki Hara fue, pues, un hibakusha, un superviviente de la bomba y, por tanto, no podía sino dejar constancia por escrito de los horrores de aquellos días. Con un lenguaje alejado de florituras, duro, conciso y directo, que a veces resulta casi poético en su dureza pero cuyas palabras sientan como dardos en los ojos, es capaz de poner los pelos como escarpias y acercarnos un poco al horror que debieron sentir y, digo un poco porque la sangre se me ha ralentizado mientras leía este libro pero no he sido capaz de imaginarme tamaña cantidad e monstruosas sensaciones. Esto no quiere decir que el autor no haya sido capaz de conseguir su objetivo, al contrario, lo ha sobrepasado tanto, que ha hecho que me plantee el no ser capaz de imaginármelo a mayor escala, no sé si soy capaz de explicarme.

Una novela que me parece genial, porque ha sido capaz de abrirme a una miríada de sensaciones, ha conseguido que me ponga en el lugar de aquellos, algo que nunca me había planteado. La bomba de Hiroshima era algo que había pasado, que mató a mucha gene y por la que (entre otros miles de cosas, siempre he odiado a los americanos), pero poco más. Esto ha cambiado al leer esta novela y he padecido parte del dolor y la desolación que causó.
Me he sentido cómplice de la mentalidad japonesa, de sus comidas típicas, de su jerarquía familiar, de su orden como ciudadanos dentro de una patria organizada, de su lucha, de su deseo de paz, su orgullo, su bajada de cabeza y su intento de sobreponerse y salir adelante.

Flores de verano me ha hecho sufrir, pero aviva más aún mi interés por la literatura japonesa de hace varias décadas y me anima a seguir leyendo a Soseki, Oé y Nagai entre otros.
Una gran novela que, en mi caso, ha dejado una huella indeleble en el corazón y que con el tiempo volveré a leer en busca de ocultas escenas que me ampollen la piel, seguro que las hay.

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